Buenas relaciones

 No finjan amar a los demás; ámenlos de verdad.

Romanos 12: 9 NTV

 

No siempre podemos tener una relación fluida con todos. Hay personas que nos irritan y con las que no nos sentimos muy cómodos, y el ser cristianos no invalida que sintamos así. Pero la Biblia nos invita, recomienda, exhorta, pide, insiste cuando leemos: En cuanto de ustedes dependa….

 

Si es posible, en cuanto de vosotros dependa, estad en paz con todos los hombres. (LBLA)

Si se puede hacer, en cuanto sea posible en vosotros, tened paz con todos los hombres. (JBS)

Hasta donde dependa de ustedes, hagan cuanto puedan por vivir en paz con todos. (DHH)

Procuren, en lo que les sea posible, estar en paz con todo el mundo (NBV)

Hagan todo lo posible por vivir en paz con todos. (NTV)

Si es posible, y en cuanto dependa de ustedes, vivan en paz con todos. (NVI)

Traten de hacer lo posible para vivir en paz con los demás. (PDT)

Romanos 12: 18

 

Todas estas y otras versiones de la Biblia describen el interés de Pablo por la unidad de la iglesia. Es en esta carta que describe al amor con maestría y poesía, pero sobre todo como un compromiso completo.

 

Ahora, lo complejo de este tema es que tener una buena relación con otro no siempre depende de amarlo porque paradójicamente con quienes más conflictos enfrentamos es con quienes más amamos.

 

Pensar en la familia como un vínculo perfecto no es real, tampoco sinónimo de buenas relaciones todo el tiempo. Las cosas más insignificantes suelen ser las más conflictivas. Creo que socialmente en el ranking de desacuerdos están muy bien posicionados: dónde dejar el toallón mojado, cómo guardar la jarra de agua en la heladera y quién saca a la mascota de noche.

Seguramente en tu hogar hay otros temas más de desacuerdos… todos de vital importancia.

 

¡Qué bueno es pensar en nuestra familia y personas más cercanas como nuestros vínculos eternos! Aquellos con quienes vamos a trascender porque vivimos en la misma fe. Son las personas con las que no podemos dejar de compartir a Cristo, por las que nuestra oración será constante y nuestra manera de tratarlas les mostrará el amor de Dios.

Invertir tiempo con nuestros padres, abuelos, hermanos, nietos y todos los que Dios nos entregó para llevarlos a sus pies en el conocimiento del evangelio.

 

¿Cómo estás transitando tu vida en familia? ¿Invertís cada día un tiempo para orar por ellos y sanar conflictos?

 

En estas semanas en que como iglesia de Argentina estamos compartiendo cuarenta días de ayuno y búsqueda de Dios, es muy importante intensificar la oración por nuestra familia y la de quienes están viviendo tiempos difíciles. Sembrar paz, templanza y la esperanza que Jesús nos dejó.

 

Ruth O. Herrera

 

 

  • Oremos al Señor para que nos llene de paciencia y templanza a medida que restauramos lo que se dañó, y recordemos que para Él no hay nada imposible.
  • Oremos por las familias que sufrieron pérdidas. Si bien sabemos que solo el consuelo del cielo es realmente reparador, nuestra presencia, amor y acompañamiento ayudan en tiempos de duelo.
  • Llenemos nuestro espíritu de acción de gracias a Dios por haber estado con nosotros en estos tiempos tan difíciles que hemos vivido.