Tallados en sus manos

¿A dónde me iré de tu Espíritu? ¿Y a dónde huiré de tu presencia? Si tomare las alas del alba y habitare en el extremo del mar, aun allí me guiará tu mano, y me asirá tu diestra.

Salmo 139:7, 9-10 RVR

Tenés que caminar en las promesas de Dios y creer porque el Señor dice: Me buscarás y me hallarás. Al que llama a la puerta Yo le abro

Él nos dice: …No me impresionan con su religiosidad, me van a hallar si son sinceros, me encontrarán si  me buscarán de todo corazón, en la intimidad, donde no los ven los demás. Me descubrirán  ahí donde no tienen que levantar los brazos ni bajarlos, ni hacer silencio o estar en la adoración comunitaria. Me buscarán y me hallarán, porque ustedes  me buscarán de todo corazón… es la promesa de Dios

Si querés que el Señor siga perfeccionando tu vida mantené tu esperanza activa, no dejes que el discurso de otros que  no esté alineado con la voluntad de Dios te invada. 

Tenés que ir aún esperanza contra esperanza porque ese es el carácter de un hijo de Dios. 

Cierto día, Jesús les contó una historia a sus discípulos para mostrarles que siempre debían orar y nunca darse por vencidos. «Había un juez en cierta ciudad —dijo—, que no tenía temor de Dios ni se preocupaba por la gente. Una viuda de esa ciudad acudía a él repetidas veces para decirle: “Hágame justicia en este conflicto con mi enemigo”.  Durante un tiempo, el juez no le hizo caso, hasta que finalmente se dijo a sí mismo: “No temo a Dios ni me importa la gente,  pero esta mujer me está volviendo loco. Me ocuparé de que reciba justicia, ¡porque me está agotando con sus constantes peticiones!”». Entonces el Señor dijo: «Aprendan una lección de este juez injusto.  Si hasta él dio un veredicto justo al final, ¿acaso no creen que Dios hará justicia a su pueblo escogido que clama a él día y noche? ¿Seguirá aplazando su respuesta? Les digo, ¡él pronto les hará justicia! Pero cuando el Hijo del Hombre regrese, ¿a cuántas personas con fe encontrará en la tierra?».

Lucas 18: 1-8 NTV

Esta es la parábola de la insistencia. La parábola de la incomodidad. Jesús fue totalmente claro al enseñar que no hay que dar por terminada una batalla si Dios está con nosotros.

El dicho popular dice: la esperanza es lo último que se pierde… y podemos estar seguro si creemos que “Si Dios es con nosotros quien contra nosotros” 

Por favor habitá la bendición porque no fuiste llamado a otra cosa que a morar en la bendición, aunque las circunstancias te digan lo contrario. 

Si crees, dice La Palabra, verás la gloria de Dios. No dejes de caminar en sus promesas, pero sobre todas las cosas si te levantás de la crisis en el nombre de Jesús y empezás un tiempo nuevo con Él vas a ver  cumplirse cada una  de sus promesas…aunque la promesa se tarde

“Me buscaréis y me encontraréis, cuando me busquéis de todo corazón

Jeremías 29:13 LBLA

No dejes de estar activo en la esperanza, que nunca digas no…para mí no. Habitá la bendición de Dios y caminá en sus promesas así vas a levantarte de la crisis 

Dios te tiene esculpido… tallada en sus manos 

Ruth y Hugo Herrera