Mejor que ayer

Más bien, una cosa hago: olvidando lo que queda atrás y esforzándome por alcanzar lo que está delante…

Filipenses 3: 13b NBD

(Énfasis del autor)

¡Qué bueno sería levantarnos cada día con una decisión firme de decir: “Hoy seré mejor que de lo que fui ayer”

 ¿Será posible que esta meta enfoque tu vida durante este año? 

Ahora, ser mejor de lo que fuiste no significa tener éxito, alcanzar fama o buena reputación, o ganar más dinero, que no está mal… pero no siempre nos hace mejores personas.

La propuesta es conocer más a Dios. Pensá en ser mejor que uno mismo, y el éxito ya vendrá. 

¿En qué te gustaría triunfar este año? ¿Cuáles serían tus mayores logros? 

Todos tenemos sueños y metas en que pensar y que nos gustaría que realizar, pero… ¿Cuál sería tu mayor éxito este año?

Yo realmente quiero ser mejor de lo que fui antes. Que otros puedan ver el reflejo de Jesús en mi vida cada día más nítido. Me resulta difícil siempre tener sus mismas prioridades, planes o estrategias. Desde las metas más importantes a lo más cotidiano, ser realmente su discípula es una tarea totalmente intencional. Pero lo sigo intentando.

Por eso no empieces por los resultados, luchando por tener éxito, tu mejor meta es conocer más y mejor a Dios, experimentar otro nivel de su amistad.

¿Habrá alguien enteramente satisfecho con su relación con Dios, y que cree que llegó a su meta?  

Si estás enteramente satisfecho, satisfecha con tu relación con Dios y sentís que no te falta nada, quiero tu fórmula.

Pero si deseas más y crees que hay más de Dios para vos entonces repetite una y otra vez: “…no voy a ser más como fui hasta hoy”, “ha llegado la hora”.

Necesitamos entender qué es lo que Dios quiere y aceptarlo.

Hoy estamos condicionados por la realidad, las voces pesimistas y contradictorias, las noticias que muestran a un mundo en llamas, luchando con nuestra economía y las horas de trabajo que nos resulta difícil creer que puede haber cambios, que podemos, en lo personal superarnos todos los días.

Convivir en cada área de nuestras relaciones interpersonales es de un costo a veces muy alto… PERO HAY ALGO NUEVO Y MEJOR TODOS LOS DIAS.

Les digo estas cosas para que estén unidos a mí y así sean felices de verdad. Pero tengan valor: yo he vencido a los poderes que gobiernan este mundo.

Juan 16: 33 TLA

Sos el hijo de un Padre perfecto y estás siendo transformado en dirección a la perfección.

Dios nos creó perfectos y eternos, pero la debilidad de nuestra “humanidad” nos convirtió en seres más débiles, y con una mirada corta de la vida. Algunos científicos dicen un hombre al llegar a los 80 años, solo desarrollo una mínima parte de su potencial. La idea original de Dios se vio truncada por el hombre… pero en Cristo restituyo su deseo primario, nos devolvió la eternidad con Él, y desató una vida de plenitud aún en medio de lo rutinario, de los problemas y de la falta de visión.

Por eso, todos nosotros, ya sin el velo que nos cubría la cara, somos como un espejo que refleja la gloria del Señor, y vamos transformándonos en su imagen misma, porque cada vez tenemos más de su gloria, y esto por la acción del Señor, que es el Espíritu.

2° Corintio 3: 18 DHH.

(Énfasis del autor)

         Pastores Hugo y Ruth Herrera