Compasión

Y él y los apóstoles se fueron en una barca a un lugar apartado.  Pero la gente que los vio partir adivinó hacia dónde iban. Así, la gente de todos los pueblos cercanos se fue a ese lugar, y llegó antes que Jesús y sus discípulos. Cuando Jesús bajó de la barca, vio la gran cantidad de gente que se había reunido y les tuvo compasión, porque parecían ovejas sin pastor. Entonces empezó a enseñarles muchas cosas.

Marcos 6: 32-34 TLA

(Énfasis del autor)

 

En el relato, Marcos describe a Jesús como un hombre absolutamente misericordioso.  Él “veía a las personas” con una mirada completa. Sabía de la necesidad de algo nuevo, algo mejor, una nueva esperanza.

Jesús no pasaba desapercibido y la gente lo seguía todo el tiempo a todos lados, y siempre había respuesta.

 

Su compasión derribaba cualquier barrera porque tenía solo 3 años para cambiar la historia de miles. Más allá del cansancio, la distancia y de los recursos el Maestro abría las puertas del cielo en la tierra.

La definición del término compasión es: Sentimiento de tristeza que produce el ver padecer a alguien y que impulsa a aliviar su dolor o sufrimiento, a remediarlo o a evitarlo. (Diccionario Google)

 

Jesús cargó día tras día la tristeza, la necesidad, el orgullo y la incredulidad de su pueblo y alivió a todo aquel que recibía Su bendición.

 

Lo imposible se hacía real en la misma persona de Jesús quien desafiaba todas las reglas naturales para llegar a la gente.

Ese día el plan era enseñarles a sus discípulos de manera privada, alejarse de los religiosos hostiles, de la rutina y de la gente, pero no podía alejarse de su compasión.

 

“Como ovejas que no tenían pastor”… Las características de esa multitud huérfana eran impotencia y desorientación.  La metáfora de ver a la gente como ovejas perdidas es muy significativa porque un rebaño sin pastor es sinónimo de ovejas mal alimentadas. Una oveja perdida no busca nuevos espacios con pasto verde, su tendencia natural será comer en el mismo lugar, o en pequeños círculos, de manera que no quedará bien alimentada y sufrirá desnutrición. Me conmueve que, como ovejas, la gente seguía a Jesús más allá de los límites de sus propios pueblos.

 

Pero muchos los vieron ir, y le reconocieron; y muchos fueron allá a pie desde las ciudades, y llegaron antes que ellos, y se juntaron a él.

Marcos 6: 33 RV1960

 

Marcos describe a una multitud apurada, ¿cómo habrá sido que más de 5000 personas lleguen antes que Jesús y los discípulos a un lugar al que nadie le había dicho cuál era?

¿Habrán corrido kilómetros? En esta breve frase se describe una realidad extraña y maravillosa. Gente apurada por seguir, encontrar a Jesús y estar donde Él estaba.

 

Al leer este nada insignificante detalle y pensar en él me pregunto ¿hasta dónde yo iría a pie para encontrar algo que realmente busco? Con la conciencia actual y la facilidad de poder viajar según las distancias, en auto, colectivo… o avión, me asombra mucho más la actitud desesperada de la gente que de varios pueblos salió a buscar a Jesús. Ese Maestro que provocó que una mujer casi se arrastrara entre una multitud para tocarlo, que un hombre de negocios corriera a subirse a un árbol para verlo, que un religioso honorable fuera a escondidas a buscarlo. Cada persona que lo buscó encontró su compasión.

 

Hoy, vos y yo podemos saciar nuestra necesidad. Él nos ve como realmente estamos y su compasión abre la puerta a lo imposible.

 

Ruth O. Herrera