Amor inmerecido

Ustedes no fueron los que me eligieron a mí, sino que fui yo quien los eligió a ustedes.

 Juan 15:16 TLA

“Un hombre de cierta edad vino a la clínica donde trabajo para hacerse curar una herida en la mano. Tenía bastante prisa, y mientras se curaba le pregunté qué era eso tan urgente que tenía que hacer. Me dijo que tenía que ir a desayunar con su esposa.

Mientras terminaba de vendarlo le pregunté si ella sabía de su herida o si se alarmaría si llegaba tarde.

´No´, me dijo, ´ella ya no sabe quién soy, hace casi cinco años que no me reconoce, y hace algún tiempo vive en una residencia para estar bien cuidada.´ No me pude resistir a repreguntar: ´Si ya no sabe quién es, ¿por qué esa necesidad de estar con ella todas las mañanas?´

Me sonrió y dándome una palmadita en la mano y dijo: ´Ella no sabe quién soy yo, pero yo todavía sé muy bien quién es mi amada.´ … “

Tomado de internet

Esta historia nos esboza de manera sencilla la característica del amor de Jesús, que no depende de los demás, sino de Su decisión de amar.

Nadie muestra más amor que quien da la vida por sus amigos.

Juan 15:13 TLA

El amor que Cristo mostró y enseñó debe ser el sello más descollante que identifique el carácter de un cristiano, la marca grabada en cada persona que realmente conoce y es capturado por la Gracia del Señor.

Como el Padre me ha amado, así también yo os he amado; permaneced en mi amor.

Juan 15: 9 RV

El carácter cristiano es la marca, la identidad de nuestra semejanza con Jesucristo, e implica el reto más importante de nuestra vida que nos impulsa a llevar las buenas Nuevas y hacer discípulos, nuestro mayor objetivo.

Jesús conjugaba lo humano y lo divino, y eso se manifestaba en cada una de sus actitudes, y en un carácter enérgico y activo, pero al mismo tiempo apacible y pacífico; una personalidad que contrastaba con la sociedad en la que vivía. 

Me identifico con esta declaración… Carácter Cristiano es grabar o formar la vida de Cristo en el creyente, a fin de reflejarlo en cada acto nuestro y cumplir el propósito que Dios mismo ha marcado para nosotros. ¿Realmente Jesús nos ama simple y grandiosamente porque su amor es incontenible, y no por lo que hacemos o por ser especiales? ¿Realmente esto es así y no podemos hacer nada para que eso cambie? ¡Qué bueno es saberlo y vivirlo!

 

Ruth O. Herrera