Jesús le contestó: —Te aseguro que el que no nace de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. Lo que nace de padres humanos, es humano; lo que nace del Espíritu, es espíritu. No te extrañes de que te diga: “Todos tienen que nacer de nuevo.” El viento sopla por donde quiere, y aunque oyes su ruido, no sabes de dónde viene ni a dónde va. Así son también todos los que nacen del Espíritu.
Juan 3: 5-8 DHH
(Énfasis el autor)
¿Cómo definirías la salvación? Según la Biblia se trata de un proceso. Tu redención es instantánea al confesar a Jesús como tu salvador, pero “estás siendo salvo cada día” Es importante comprender que la obra del Espíritu Santo es diaria, y creerlo transforma nuestra identidad continuamente… somos transformados a Su imagen.
Para Nicodemo esto era incomprensible. Jesús le habló de algo misterioso que no se entiende humanamente ni se puede analizar… pero es muy real. En definitiva, Jesús enfrentó al fariseo y lo llevó a una decisión, volver a empezar, dejar atrás sus convicciones, renunciar a su propio pensamiento y comenzar otra vez.
Nacer de nuevo hoy es dejar atrás la vida como la concebiste ayer, es radical porque… No se puede nacer sin morir primero…
Aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo; por gracia sois salvos
Efesios 2:5 DHH
No es fácil cambiar de vidas, pensamientos, ideales, dejar todo y volver a nacer, pero la maravillosa obra del Espíritu Santo hace el querer como el hacer.
Pues Dios es quien produce en ustedes tanto el querer como el hacer para que se cumpla su buena voluntad
Filipenses 2:13 NVI
Pero por no entender, por temor a los cambios, el verse a sí mismo como una buena persona, o no “cambiar de religión”, muchos, aun necesitando a Cristo, dejan pasar los días sin darse la oportunidad de experimentar lo nuevo en Cristo que es mejor, superior, que nada puede superarlo.
Quienes aceptamos a Jesús como nuestro Salvador y este nuevo nacimiento, no podemos descuidar nuestra necesidad de seguir completando el proceso de renacer. Es imprescindible no acomodarnos o estancarnos.
La verdad es que nadie quiere morir, porque causa dolor y tristeza; y no hablo de la muerte del cuerpo, sino de nuestro ser interior, con nuestras rutinas, costumbres, hábitos y todo lo que esto implica. Queremos renovarnos, pero no queremos morir… Anhelamos lo nuevo de Dios, pero nos cuesta dejar lo viejo.
De cierto, de cierto os digo, que si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo; pero si muere, lleva mucho fruto. El que ama su vida, la perderá; y el que aborrece su vida en este mundo, para vida eterna la guardará
Juan 12:24- 25 RV1960
Jesús quiso establecer y afianzar en Nicodemo lo mismo que quiere provocar en nosotros, el fundamento de este principio, el grano de trigo no da fruto si primero no muere.
Ruth O. Herrera
