El Reino de los Cielos esta aquí

Cuando Jesús oyó que Juan había sido encarcelado, regresó a Galilea. Saliendo de Nazaret, fue a vivir en Capernaúm, que está junto al mar, en la región de Zabulón y de Neftalí; para que se cumpliera lo que fue dicho por medio del profeta Isaías, cuando dijo: (…)

Desde entonces Jesús comenzó a predicar: «Arrepiéntanse, porque el reino de los cielos se ha acercado».

Mateo 4: 13-14, 17 LBLA

A Papá le da mucho placer darte el Reino. 

No tengan miedo, pequeño rebaño, porque su Padre quiere entregarles el reino. Vendan lo que tienen y den el dinero a los pobres. Consigan bolsas que no se desgasten; tesoro en el cielo que no se acabe, donde ningún ladrón puede alcanzarlo ni la polilla puede destruirlo, porque donde esté su tesoro, allí estará su corazón.

Lucas 12: 32-34 PDT
(Énfasis del autor)

Buscar la intimidad con el Señor, escuchar su voz, discernir su Palabra en lo secreto, es estar dispuesta/o a experimentar una relación renovada cada vez que lo buscás. 

El Señor te conoce desde el vientre de mamá. Ya estaban escritas todas estas cosas, por eso no hay casualidades, y en el lugar secreto, después de la intimidad con Dios, Él quiere que inviertas tu vida en las cosas del Reino. Afianzarte para que tu tesoro sea reflejado en tus acciones, palabras, servicio.

A Papá le da placer darte el Reino completo. Un Reino donde veas cambios. Un Reino donde tomes autoridad en el nombre de Jesús y lo que ates en la tierra sea atado en los cielos y lo que desates en la tierra sea desatado en los cielos. 

¡Cuántas cosas que necesitan hacerse visibles en tu vida, que anhelás y oraste por ellas! Es necesario que valores que Papá quiere darte el Reino, pero para esto tenés que poner el Reino en primer lugar.

El Reino de los cielos es donde Dios está reinando. Y como iglesia, la clave para ser una comunidad atractiva y que bendice, es seguir buscando juntos la intimidad con Dios.

Cuando el Señor tiene trato con nosotros, cuando somos completados por el Espíritu Santo, entonces tenemos experiencias renovadas, que nos edifican y transforman. 

No todos los días son iguales, pero siempre hay un propósito, siempre es posible bendecir a los demás.

No descuidar nuestros tiempos de adoración en comunidad provoca que el propósito de Dios se cumpla en nuestras vidas. Así como en los “Encuentros de oración de hombres”, la convocatoria a toda la iglesia de adorar “RENDIDOS”, el tiempo de “MUJERES A SUS PIES”… cada culto, grupo de red, clase de niños, fortalece el plan y proceso que Dios tiene para nosotros y la maravillosa obra que el Espíritu Santo está provocando.

No podemos invertir nuestra vida en las cosas del Reino si no valoramos el Reino. Es hoy, es ahora… Dios quiere y puede reinar en tu vida.

 

Pastores Hugo y Ruth Herrera