«Para que todos sean uno. Padre, así como tú estás en mí y yo en ti, permite que ellos también estén en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado. Yo les he dado la gloria que me diste, para que sean uno, así como nosotros somos uno: yo en ellos y tú en mí. Permite que alcancen la perfección en la unidad, y así el mundo reconozca que tú me enviaste y que los has amado a ellos tal como me has amado a mi
Juan 17:21-23, NVI
En este penúltimo día de nuestra campaña hacemos un alto para encomendar delante del Padre, al gran pueblo que Él tiene en nuestro país. Hoy oramos nada menos que por la Iglesia en la Argentina. Así como meditamos en que Dios viene trabajando desde siempre en la vida de las personas, lo mismo podemos decir de la novia de Cristo. Él vive rodeándola, protegiéndola, amándola como a sí mismo, dio su vida por ella y está preparándola hasta el día en que sea perfecta.
Lo que Jesús más desea
La oración de Jesús en Juan 17 es toda una joya teológica. Es como si una cortina se corriera, y por un momento tuviéramos acceso intimo a la Trinidad. El Hijo está hablando con el Padre, y es muy emocionante vernos a nosotros mismos en el contenido de esa oración. En sus últimas horas en la tierra, Cristo deja ver el amor que hay en su corazón para sus discípulos y para todos los que algún día llegaríamos a serlo.
Al recorrer esa oración histórica no quedan dudas de lo que Jesús más desea para su Iglesia. Si lo pensamos por un momento, la lista de temas que podrían figurar en su plegaria podría ser mucho más extensa, Es más, ahora mismo nosotros podríamos sugerir una buena cantidad de cuestiones que nos inquietan, nos preocupan y nos cargan acerca de la iglesia. Pero al escuchar al dueño y cabeza de ella, automáticamente y a la fuerza se nos reordenan las prioridades.
Unidos para alcanzar a otros
«Que estén unidos para que el mundo crea». Eso es lo que Jesús pide por nosotros. Una unidad que resulta en bendiciones de todo tipo, siendo un medio para el gran objetivo: que la gente que hoy no lo conoce pueda creer.
Al mirar la Iglesia en nuestro país debemos ser muy agradecidos por el crecimiento que Dios trajo en los últimos años, por la manera en la que viene bendiciendo cada congregación, cada ministerio y cada organización que busca servir a sus hijos y alcanzar a los que todavía no lo son. Claro que ese desarrollo trae consigo desafíos. Pablo decía: «Esfuércense por mantener la unidad del Espíritu mediante el vinculo de la paz» (Efesios 4:3, NVI).
Estamos llamados a aportar nuestro esfuerzo para mantener la unidad en paz. No se trata de que todos seamos iguales como parte de una uniformidad absoluta ya que la enorme diversidad que tiene la familia de Dios no es un defecto sino una riqueza que Él ha querido repartir justamente para concretar planes diferentes dentro de la gran misión que todos tenemos.
Un mensaje increíble
Ya lo dijo Jesús, no es una conclusión apresurada ni fatalista: si no estamos unidos, nuestro mensaje no va a tener credibilidad. Por esa razón ni nuestros egos, ni nuestras ambiciones, ni nuestros caprichos personales debieran estar por encima del alcance del Evangelio que tenemos para predicar.
El mundo tiene que creer, esa es nuestra principal tarea como Iglesia en la tierra. Lo dijimos en la introducción y lo ratificamos hoy: el mayor potencial que tiene el Cuerpo de Cristo es el ejército de su gente distribuida por todas partes. Por todos esos lugares donde vivimos, estudiamos y trabajamos. Allí nos puso Dios; y no perdemos el tiempo, tenemos un propósito. Si la mayoría de nosotros logra entender nuestra misión de lunes a lunes, la Buena Noticia correrá de una manera exponencial y podremos alcanzar millones de corazones argentinos.
Acción:
Hoy vamos a pensar en alguna diferencia que nos haya distanciado de otro hermano u otro líder, y vamos a dar un paso adelante en pro-curar la unidad en paz, llamando o concertando un encuentro fraternal con esa persona.
Oración:
Oramos para que nuestro mensaje tenga credibilidad por la unidad que mantenemos.
Pedimos por la Iglesia en la Argentina para que Dios la sostenga, la bendiga y la multiplique.
Oramos para que Dios nos regale el favor y la gracia de impactar a la sociedad.
Argentina Oramos por Vos
