Juntos alababan a Dios, y todos en la ciudad los querían. Cada día el Señor hacía que muchos creyeran en él y se salvaran. De ese modo, el grupo de sus seguidores se iba haciendo cada vez más grande.
Hechos 2: 47 TLA
En tiempos como los que vivimos, el poder que la comunidad de fe ha recibido a través del Espíritu Santo es vital para cumplir Su misión.
Pero para ser eficaces debemos renovar nuestra mentalidad, estar dispuestos a dejar aquellas costumbres que nos impiden recibir lo nuevo de Dios.
Entendemos que el Espíritu Santo obra a través de la iglesia en el mundo y las nuevas formas de conexión nos acercan a congregaciones del otro lado del mundo. El actualizarnos, de alguna manera, nos une a la obra de Dios en el mundo.
No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.
Romanos 12:2
Los primeros cristianos fueron ejemplos de cómo adaptarse y aprovechar los medios de comunicación de su época. Utilizaron la escritura, la predicación y el testimonio personal para difundir el evangelio y establecer iglesias en todo el mundo.
En la era digital en la que vivimos, es fácil quedar atrapados en la rutina y no darnos cuenta de los cambios que ocurren a nuestro alrededor. Sin embargo, como cristianos, es importante estar actualizados y adaptarnos a los nuevos medios de comunicación para predicar el evangelio y llegar a más personas.
La actualización no es solo una cuestión de tecnología, sino también de mentalidad y actitud. Debemos estar dispuestos a aprender y a adaptarnos a los nuevos estilos de comunicar mensajes, sin por eso falsear la Palabra.
Aunque los nuevos medios de comunicación ofrecen muchas oportunidades, también presentan desafíos. Debemos ser cuidadosos y sabios en la forma en que los utilizamos, asegurándonos de que nuestro mensaje sea claro, relevante y respetuoso.
No es privativo de las nuevas generaciones. Los medios digitales ofrecen una oportunidad sin precedentes para predicar el evangelio y llegar a más personas que nunca antes en la historia. Podemos utilizar las redes sociales, los blogs, los pódcasts y otros canales para compartir el mensaje de Jesucristo y conectar con personas de distintos lugares del mundo.
Trabajemos juntos para sentirnos motivados a cumplir la misión que Dios nos ha encomendado de todas las formas posibles. Siendo capaces de actualizarnos o sumarnos a los nuevos medios de la iglesia. Orando por los equipos de trabajo que nos llevan como congregación a alcanzar a personas más allá de nuestra imaginación y fronteras.
Aceptemos y vivamos la importancia de tener como referencia el ejemplo desafiante de los primeros cristianos y sus comunidades de fe en el cumplimiento de la misión.
Ruth O. Herrera
