«La alegría de compartir a Jesús en Navidad»

De pronto, se unió a ese ángel una inmensa multitud—los ejércitos celestiales—que alababan a Dios y decían: «Gloria a Dios en el cielo más alto y paz en la tierra para aquellos en quienes Dios se complace». Cuando los ángeles regresaron al cielo, los pastores se dijeron unos a otros: «¡Vayamos a Belén! Veamos esto que ha sucedido y que el Señor nos anunció».

Fueron de prisa a la aldea y encontraron a María y a José. Y allí estaba el niño, acostado en el pesebre. Después de verlo, los pastores contaron a todos lo que había sucedido y lo que el ángel les había dicho acerca del niño.Todos los que escucharon el relato de los pastores quedaron asombrados, pero María guardaba todas estas cosas en el corazón y pensaba en ellas con frecuencia.

 Lucas 2:13-19 NTV

Justo en el momento en que nació Jesús hubo un enorme grupo de seres celestiales que se llenaron de gozo y alegría al anunciar su llegada: los ángeles.

Me imagino lo radiante que habrá sido ver a miles cantando de manera perfecta y desatando el gozo de semejante noticia.

La alegría de los ángeles sería indescriptible.

Cuando anunciaron el nacimiento a los pastores adoraron y exaltaron al Rey. Después de los profetas que anunciaron el nacimiento públicamente, el coro del cielo fueron los primeros en declarar un nuevo tiempo de salvación

Fueron quienes tuvieron la primicia de la alegría de compartir a Jesús.

«Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres»

Cuando compartimos a Jesucristo con otros, experimentamos una alegría similar a la de los ángeles. Al hablar de la salvación y el amor de Dios, podemos traer gozo y paz a aquellos que nos rodean. Atraerlos a su nacimiento como sucedió con los pastores.

La noticia de la salvación a través de Jesús es la mejor noticia que alguien puede escuchar.

Compartir a Jesucristo puede cambiar la vida de alguien para siempre.

Y lo más importante… Jesús nos mandó a compartir el evangelio con todos los pueblos. 

Al compartir el almuerzo o la cena con familiares y amigos no dejes de dar gracias por la vida que Él te dio y permitile al Espíritu Santo usarte como portador de buenas noticias igual que el coro de ángeles aquel día. 

Que Dios te bendiga y te guíe en tu misión de compartir a Jesucristo con otros.

Feliz Navidad

 

Ruth O. Herrera