Él te busca una y otra vez

Seguimos acompañando el estudio de las parábolas juntos a los grupos de red. Juntos en cada devocional, descubrimos nuevos desafíos

»Sucede con el reino de los cielos como con el dueño de una finca, que salió muy de mañana a contratar trabajadores para su viñedo Se arregló con ellos para pagarles el salario de un día, y los mandó a trabajar a su viñedo.  Volvió a salir como a las nueve de la mañana, y vio a otros que estaban en la plaza desocupados. Les dijo: “Vayan también ustedes a trabajar a mi viñedo, y les daré lo que sea justo.” Y ellos fueron. El dueño salió de nuevo a eso del mediodía, y otra vez a las tres de la tarde, e hizo lo mismo.  Alrededor de las cinco de la tarde volvió a la plaza, y encontró en ella a otros que estaban desocupados. Les preguntó: “¿Por qué están ustedes aquí todo el día sin trabajar?”  Le contestaron: “Porque nadie nos ha contratado.” Entonces les dijo: “Vayan también ustedes a trabajar a mi viñedo.”

Mateo 20: 1 al 7 (DHH)
(Énfasis del autor)

La parábola comienza diciendo que el dueño de una finca salió muy temprano a contratar trabajadores para su viñedo. Arregló el salario con ellos y los mandó a trabajar; luego salió varias veces más: a las nueve de la mañana, a mediodía, a las tres y a las cinco de la tarde. No buscó características especiales en ellos, solo vio la necesidad y se dispuso a satisfacerla.

Todos tuvieron su oportunidad. El texto no habla de ningún requisito previo. Solo resalta la insistente búsqueda del propietario durante toda la jornada.

En ese tiempo, los desocupados estaban en la plaza, no había ningún tipo de asistencia social. Si alguien no trabajaba, pasaba hambre. Se contrataba a alguien para un día de trabajo y se le pagaba al finalizar el día.

Actualmente, los que necesitan empleo salen a buscarlo o envían un CV (currículum vitae u hoja de vida) donde detallan su capacitación previa, experiencia en trabajos similares, disponibilidad horaria y cualquier otro detalle que sea importante para su futuro empleador. Un asistente de cierta jerarquía en el organigrama selecciona a los mejores aspirantes y rechaza a los que no reúnen los requisitos.

Dios no actúa así con nosotros. Por el contrario, su búsqueda es incansable y su iniciativa es permanente. En Su propiedad (reino) entran todo tipo de personas, incluso aquellos a quienes nadie pensaría en “contratar”. Como dice la Escritura: Dios ha escogido a la gente despreciada y sin importancia de este mundo, es decir, a los que no son nada, para anular a los que son algo.  Así nadie podrá presumir delante de Dios. (1 Corintios 1:28 DHH)

El Señor nos ha buscado cuando no teníamos nada para ofrecerle y nos ha elegido para trabajar en su viñedo. Todavía hay mucho lugar en su finca y Él sigue buscando trabajadores. Como dijo Jesús, (…) Ciertamente la cosecha es mucha, pero los trabajadores son pocos.  Por eso, pidan ustedes al Dueño de la cosecha que mande trabajadores a recogerla. (Mateo 9: 37 y 38 DHH)

¿Qué significa para vos trabajar en el “viñedo” de Dios?

¿Te considerás actualmente un desocupado? En caso de que tu respuesta sea afirmativa ¿Qué vas a hacer al respecto?

 

Mónica Lemos