Con Jesús podemos empezar de nuevo

Con Jesús podemos empezar de nuevo

¿Alguna vez te retaron por algo que hiciste?

Quizás porque respondiste mal, discutiste con un hermano, no obedeciste enseguida o dijiste algo que lastimó a otra persona.

Cuando eso pasa, muchas veces nos enojamos o nos ponemos tristes. Incluso podemos pensar: «¡Ojalá pudiera volver el tiempo atrás y hacerlo de otra manera!».

La verdad es que todos nos equivocamos. Los chicos y los grandes también. Todos cometemos errores y hacemos cosas que no están bien.

Pero hoy queremos recordar una gran noticia que encontramos en la Biblia: “Podemos cambiar nuestros errores, nuestras equivocaciones no tienen la última palabra”.

Jesús puede ayudarnos a cambiar y a comenzar de nuevo. Lean lo que dice este versículo:

«Por lo tanto, si alguno es amigo de Jesús, es una nueva creación.

¡Lo viejo ha pasado, ha llegado ya lo nuevo!»
2 Corintios 5:17

Estas palabras fueron escritas por un hombre llamado Pablo.

Y algo muy interesante es que Pablo no siempre fue una buena persona. Antes de conocer a Jesús, perseguía a los cristianos. Los amenazaba, los encarcelaba y buscaba hacerles daño.

Un día decidió viajar a una ciudad llamada Damasco para seguir persiguiendo cristianos. Pero en el camino ocurrió algo inesperado. De repente, una luz muy fuerte lo rodeó y escuchó una voz que le decía:

—Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? Saulo era el nombre que Pablo tenía en ese momento. Entonces preguntó: —¿Quién eres, Señor? Y la voz respondió: —Yo soy Jesús.

Ese encuentro cambió su vida para siempre.

Pablo entendió quién era Jesús y decidió seguirlo. Su manera de pensar cambió, su corazón cambió y también cambió la forma en que trataba a las personas.

El hombre que antes perseguía cristianos se cambió y fue alguien que dedicó su vida a hablar de Jesús y a ayudar a otros a seguirlo. Por eso, cuando Pablo escribió que en Cristo somos una nueva creación, sabía muy bien de lo que estaba hablando. Él mismo había experimentado ese cambio.

Y eso mismo sigue siendo verdad para nosotros hoy.

Quizás Jesús no se nos aparezca como se le apareció a Pablo en el camino a Damasco, pero sigue transformando vidas.

Cada vez que elegimos decir la verdad en lugar de mentir.

Cada vez que pedimos perdón después de equivocarnos.

Cada vez que perdonamos a alguien que nos lastimó.

Cada vez que buscamos hacer lo correcto, aunque nos cueste.

Jesús sigue haciendo algo nuevo en nosotros.

Ser una nueva creación no significa que nunca más nos vamos a equivocar. Significa que ahora Jesús está con nosotros, ayudándonos a crecer, a cambiar y a parecernos cada día más a Él. Por eso, cuando te equivoques, no te quedes pensando solamente en el error. Recordá que Jesús puede ayudarte a aprender, a pedir perdón y a empezar de nuevo. Porque con Cristo siempre hay una nueva oportunidad para crecer.

Leave a Reply

Your email address will not be published.