Tu eres mi Dios, por eso te doy GRACIAS, tu eres mi Dios por eso te exalto”
Salmos 118-28
Muchas veces queremos aGRAdar a las personas con buenas acciones, siendo amables, simpáticos, correctos, y en algunos casos no alcanza.
Cuando no lo podemos lograrlo nos sentimos frustrados, enojados y no sabemos que hacer. Eso nos pasa con las personas, ya sean adultos o compañeros de nuestra edad.
Con quien no es necesarios hacer nada especial para que nos acepte es con Jesús, Él nos ama y acepta, así como somos, olvidadizos, tranquilos o apurados, habladores o callados. Jesús no se fija en esos detalles, no se detiene mirando esas cosas.
Él nos elije como amigos siempre. ¡Te elije como su mejor amigo! Por eso tenés que ser agradecido, agradeCIda, porque sin hacer nada Jesús te elije, y solo por eso sos privilegiado, privilegiada.
Así que solo debemos darle lo mejor de nosotros, darle el tiempo que se merece como un buen amigo. Cuando dedicamos tiempo con Jesús los minutos pasan volando y queremos seguir en su buena compañía.
A veces buscamos palabras que expresen lo felices que somos con Jesús y todas las que leemos nos parecen como pocas, o que no llegan a expresar lo que queremos decirle por todo lo que Él hace por nosotros y por todas aquellas personAS que queremos.
En todo este devocional hay sílabas especiales que si las juntas forman una palabra, que también está en el versículo de arriba. Junta las letras en mayúsculas, esas que están escondidas y luego empezá a orar a Jesús por lo que solo Él puede hacer por nosotros. Podes repetirla muchas veces, una y otra vez sin cansarte.
