El Señor cumplirá en mí su propósito. Tu gran amor, Señor, perdura para siempre

Salmos 138: 8ª NVI

No tengas temor, pero si lo tenés es natural, Dios nos dotó de esas emociones para protegernos en situaciones de peligro. El temor ya no es tu amo, porque ya tenés dueño, se llama Jesucristo, Él se dio en ofrenda de una vez y para siempre. Nunca cambió de opinión, te ama y te amará hasta el fin. Cuando te enfocás en Dios, aunque las circunstancias te marquen lo contrario, el propósito de Dios prevalecerá

Pastor Hugo Herrera

David el rey de la época de oro de Israel tenía mucha experiencia en enfrentarse a temores e infortunios: Pasó mucho tiempo escapando, a veces de un rey que quería matarlo, otras veces de enemigos que lo perseguían. Libró muchas batallas difíciles.  Como padre de familia experimentó profundos momentos de dolor: su hijo mayor murió a manos de su hermano Absalón, quien posteriormente conspiró contra él para arrebatarle el trono. Otro de sus hijos, el niño que tuvo con Betsabé se enfermó gravemente y murió, aunque el salmista ayunó y clamó al Señor por su vida. ¡Sin duda conocía el sufrimiento y el temor! Por eso pudo escribir textos como estos:

…los planes del Señor se mantienen firmes para siempre;     sus propósitos nunca serán frustrados.

Salmo 33:11 NTV

(Énfasis del autor)

El día en que tengo temor yo en ti confío.

Salmos 56:3 RVA 2015

Muchísimos años más tarde el libro de los Hechos nos recuerda que la confianza de David en el Señor y su decisión de enfocarse en Él una y otra vez hicieron que Su propósito prevaleciera.

Ciertamente David, después de servir a su propia generación conforme al propósito de Dios, murió, fue sepultado con sus antepasados…

Hechos 13: 36a NVI

(Énfasis del autor)

Las preocupaciones, el temor, las múltiples tareas que muchas veces debemos llevar a cabo casi al mismo tiempo nos desenfocan, nos distraen. Por eso es vital permanecer en la comunión diaria con Papá.

El nombre del Señor es una fortaleza firme; los justos corren a él y quedan a salvo.

Proverbios 18:10 NTV

Jesús conoció muy bien a quienes lo rodeaban e identificó las dificultades que tenían en entender quién era Él realmente, por eso más de una vez les dijo que el camino hacia el Padre solamente estaba en Él.

 Jesús le dijo: —Yo soy el camino, la verdad y la vida. Solamente por mí se llega al Padre.

Juan 14: 6 PDT

(Énfasis del autor)

Elegir el camino es una terea tarea diaria, y el temor es una de los atajos más frecuentes que tomamos en la dirección contraria. Cuando estamos en crisis nuestras reacciones son variadas, algunas veces nos enfocamos en el problema y nos obsesionamos y quisiéramos salir corriendo en otra dirección para escapar, pero siempre podemos volver a reenfocarnos y buscar la mirada de Papá. Cuando la situación se prolonga es más difícil mantener el enfoque adecuado, pero Papá conoce nuestros temores y es nuestro lugar seguro, donde refugiarnos. Si tu primer impulso es correr, hacelo en la dirección adecuada…

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