Venga tu reino. Que se haga tu voluntad en la tierra como se hace en el cielo.
Mateo 6:10 PDT
Durante esta semana estuvimos viendo enseñanzas de Jesús explicando en forma sencilla cómo es el reino de los cielos, en otros evangelios mencionado como Reino de Dios.
En las comparaciones vimos al Reino como semejante a una semilla de mostaza, cuyos comienzos son pequeños, pero con el tiempo el resultado es externamente visible, y que llega a ser un árbol gigante que ofrece sombra y cobijo a los que lo necesitan. Parecido a los efectos de la levadura que al ser mezclada con la harina, solo se necesita un poco para alcanzar una masa creciente y sólida, de manera invisible e interna, escondida, multiplica su tamaño y afecta toda la estructura donde fue colocada.
O sea, en estas dos parábolas el énfasis es: EL PODER DE HACER CAMBIOS de NATURALEZA que tiene el evangelio del Reino.
La semilla pasa a ser árbol, algo distinto pero que estaba en el ADN de la semilla, un potencial oculto. La levadura transforma la masa en algo muy diferente. Se integra, se amalgama, se introduce y el resultado es OTRA ESTRUCTURA TOTALMENTE DISTINTA.
En los dos casos se requiere tiempo… tiempo para que la semilla se desarrolle hasta llegar a ser árbol y tiempo para que la levadura leude.
En las otras dos parábolas que compartimos, el énfasis está en EL VALOR SUPREMO DEL REINO, y LA REACCIÓN INMEDIATA y EXTREMA que adoptan quienes lo encuentran.
Lo primero que hace es cambiar radicalmente la vida de aquel que se encuentra con él. Ya sea casualmente, como en el caso del tesoro escondido o de manera intencional como con la perla de gran precio. Para el que lo descubre por primera vez o para el “entendido”.
En las 4 parábolas el REINO es algo ESCONDIDO, que llega a tu vida envuelto en misterio.
Para finalizar quiero compartir un párrafo en el que medité y quizás al leerlo también puedas apropiarte del verdadero sentido que ofrece ir creciendo en nuestra mentalidad individual y colectiva de Reino…
“La iglesia y el Reino son distintos y sin embargo están relacionados. El Reino es el gobierno universal de Dios sobre toda la creación y los mundos del universo, incluso los ángeles y los hombres. Es eterno e ilimitado, lo abarca todo. La iglesia es el propósito eterno de Dios manifestado en el tiempo. Está limitado a las personas redimidas por Dios. Es el instrumento para la demostración completa del Reino. El Reino de Dios “su mandato y su reinado” debe ser establecido en la iglesia. La iglesia no es la totalidad sino una parte del Reino. El Reino es mucho más global que la iglesia. Esta diferencia necesita ser comprendida y reconocida para evitar confundir los problemas reales que afectan a ambos.
Nosotros no oramos “Venga tu iglesia” La iglesia ora “venga tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo” (S. Mateo 6:10) La iglesia no predica el evangelio de la comunidad de los creyentes. La iglesia predica el evangelio del Reino.
En Hechos y en los Evangelios se ve claramente que la iglesia es un canal, un instrumento; es un vehículo y una vasija para la expresión del Reino de Dios. Es a través de la iglesia que Dios hará que su Reino entre en el corazón de las personas.
(Del libro Una confrontación divina, los dolores de parto de una nueva iglesia. Autor Graham Cooke)
Mónica Lemos
Leave a Reply