Después, la mujer tuvo el niño y lo llamó Sansón, quien creció con todas las bendiciones del Señor. El Espíritu del Señor empezó a manifestarse en Sansón cuando él estaba en un campamento de Dan
Jueces 13 24-25 PDT
Sansón vivió casi cuarenta años y fue juez de su pueblo durante veinte años. Mientras sirviera a Israel debía ser “portador de la Gloria de Dios”, de modo que Su presencia manifiesta venía sobre él en momentos puntuales y lo capacitaba para la tarea.
Esto sucedió también con otros caudillos o profetas en el Antiguo Testamento, el Espíritu Santo los tomaba o venía sobre ellos para que manifiesten las obras de Dios.
El Espíritu del Señor vino con poder sobre Sansón, quien fue a Escalón y venció a treinta hombres.
Jueces 14: 19 PDT
Sansón recibía fuerzas sobrenaturales para vencer a sus enemigos. Dios lo había apartado y consagrado para sus propósitos, pero él vivía tiempos en los que alternaba entre la manifestación divina y su propia debilidad. Por eso a través de su historia vemos que su talón de Aquiles era el codiciar lo que tenían los filisteos. A pesar de que este era un pueblo pagano, Sansón deseaba su estilo de vida y hasta se casó con una mujer filistea, a pesar del consejo contrario de sus padres.
Sus ansias y sus decisiones erradas no invalidaron el propósito de Dios hacia su propio pueblo. El Señor, a pesar de él mismo, lo utilizó para que Israel entendiera y reconociera Quién era realmente su guardián y protector… Jehová, el poderoso rey de los ejércitos.
Dios tenía un propósito en la vida de este hombre, Sansón era un eslabón, una parte del plan que había diseñado para su pueblo. En su vida competían la voluntad de Dios y su propia voluntad, y tuvo que experimentar el fracaso para entender a qué estaba llamado y de Quién dependía realmente. Ese fracaso fue el trampolín para manifestar su gran poder.
La debilidad humana se transformó en poder de lo alto y los opresores del pueblo fueron vencidos. Para Sansón recordar y reconocer a Quién servía fue la puerta abierta a la manifestación de la Presencia sobrenatural de Dios.
Los cristianos muchas veces atravesamos tiempos de búsqueda espiritual más intensa en los cuales somos desafiados a conocer qué es lo que Dios quiere para nosotros. Sin embargo podemos, como Sansón, transitar entre la voluntad de Dios y nuestras propias decisiones.
La garantía para que el mundo crea es que no depende solo de nosotros, no somos creadores o diseñadores absolutos de nuestras vidas, Dios está en control, tiene un plan y es soberano.
Quizás en este tiempo, al mirarte al espejo solo veas reflejada una imagen débil, enferma, sin estima, fuera de tu llamado. Es posible que alguien como Dalila o tal vez las circunstancias te hayan seducido, debilitado o engañado hasta perder de vista tu misión.
Quizás escuches voces que te hagan dudar… pero cualquiera sea tu circunstancia Dios pone columnas cerca de ti para que te apoyes, mates lo que te oprime y digas como Sansón… ¡“No me importa morir con los filisteos”! y recibas la fuerza del Espíritu para destruir lo que te aleja del propósito de Dios.
Entonces los filisteos atraparon a Sansón, le sacaron los ojos y lo llevaron a Gaza. Allí lo amarraron con cadenas de bronce y lo pusieron a trabajar en el molino de la cárcel. Pero el cabello de Sansón volvió a crecer.
Jueces 16: 21-22 PDT
Papá quiere que crezca en vos y se renueve una visión del nuevo tiempo que tiene para darte, nuevos días para nuevas peleas y nuevas victorias.
Ruth O. Herrera
