Y los tuyos edificarán las ruinas antiguas; los cimientos de generación y generación levantarás, y serás llamado reparador de portillos, restaurador de calzadas para habitar.
Isaías 58: 12 (RVR60)
Esta tarea es para todos nosotros cualquiera que sea nuestra edad, pero… queridos jóvenes esta tarea es especial para ustedes, tomen notas de estas palabras porque asumir esta oportunidad es el desafío que tenemos por delante. Yo confío mucho en que ustedes lo aprovechen. Busquen, llamen aquí hay una iglesia que se dispone a respaldar y se dispone a ser joven en el nombre de Jesús. ¡Qué bueno que seamos jóvenes aún quienes somos más grandes! Jóvenes en la manera de ver la vida.
Seamos personas de nuestro tiempo, más allá de ser gente adulta. Así vamos a ser una iglesia joven y vamos a respaldar literalmente a nuestra juventud… por lo menos vamos a intentar no ser un tropiezo para que los que vienen sean aquellos que edifiquen los cimientos de generación en generación. Lejos de negar la crisis vamos a estar juntos como comunidad porque así vamos a ser guiados por el Espíritu de Dios que Él puso en nosotros.
Pastor Hugo Herrera
Sueños, expectativas, ideales, esperanza…estas palabras se asocian generalmente con la juventud, pero no son exclusivas de esa etapa de la vida.
Todos podemos trabajar para que los sueños de Dios se cumplan, desarrollar expectativas y afirmar nuestra esperanza en la obra que Papá llevará a cabo en nosotros y a través de nosotros.
Los ideales de una sociedad diferente no tienen que quedar archivados en un rincón. Podemos sobreponernos a la frustración que a veces nos provoca convivir con el actual estado de situación.
Aunque Argentina sostiene hace años una fuerte crisis, aunque no nos basten los discursos o propuestas sociales, el Señor puede cambiar realidades. Uno a uno, persona por persona se gana a muchos.
Una de los términos más usados en los últimos tiempos fue desesperanza. La mayoría cree que en el futuro va a estar en una situación más precaria y no ve posibilidades de cambio.
¿Quién podrá proveer esperanza genuina? Aquellos que la han recibido directamente del cielo. La iglesia.
Para poder edificar, levantar cimientos y restaurar lo que está dañado necesitamos una esperanza firme, porque si no creemos que podemos reconstruir y reparar no podremos hacerlo.
Es tu decisión, es mi decisión… pararnos en la verdad, en lo eterno, afirmarnos en las Palabras de Vida y resistir en la convicción de la verdadera esperanza.
Hay una palabra de bendición que el apóstol Pablo les dio a los cristianos de Tesalónica y hoy se renueva para vos y para mí, para toda la iglesia:
Que nuestro Señor Jesucristo mismo y Dios nuestro Padre, quien nos amó y por su gracia nos dio consuelo eterno y una esperanza maravillosa, los conforten y fortalezcan en todo lo bueno que ustedes hagan y digan.
2° Tesalonicenses 2:16-17 (NTV)
Que el Señor la selle en tu ser para los tiempos que vienen.
Mónica Lemos
