Pero él negó otra vez. Y poco después, los que estaban allí dijeron otra vez a Pedro: Verdaderamente tú eres de ellos; porque eres galileo, y tu manera de hablar es semejante a la de ellos
Marcos14:70 RV1960
(Énfasis del autor)
La manera de hablar, de comer, de gesticular, de reaccionar, etc. eran las cartas de presentación para Pedro. Fue reconocido como discípulo aún cuando lo que decía contradecía su identidad y lo negaba efusivamente.
Jesús lo había entrenado, descubrió su potencial y lo profundizó. Le dio herramientas y valoró su esfuerzo por ser y actuar como discípulo, y sobre todo lo defendió de si mismo, anticipándole su negación y una vez que el discípulo cometió su gran error no lo condenó.
“Eran personas normales y corrientes. No tenían riqueza; ni una educación académica; ni posición social. Los escogió de entre la gente, hombres que hacían las cosas ordinarias, que no tenían una educación especial ni compromisos sociales. Se ha dicho que Jesús no busca tanto hombres extraordinarios como hombres corrientes que puedan hacer las cosas ordinarias extraordinariamente bien. Jesús ve en cada persona, no sólo lo que es, sino también lo que Él la puede hacer. Jesús escogió a estos hombres, no sólo por lo que eran, sino también por lo que podrían llegar a ser bajo Su influencia y por Su poder.
Estos hombres, hombres sencillos sin especial trasfondo, hombres de muchas esferas divergentes, fueron las mismas piedras fundacionales sobre las que se edificó la Iglesia. Es en la casta de hombres y mujeres normales donde se funda la Iglesia de Cristo. EL ENTRENAMIENTO DE LOS MENSAJEROS”
- Barklay
Jesús no eligió a sus discípulos como pastores, apóstoles o maestros, él llamo a ser discípulos a hombres y mujeres que después de serlo, desarrollaron sus ministerios con distintos roles, y funciones. Por lo tanto, el llamado a ser y formar discípulos es para todos y por igual, la misión es sembrar “la nueva naturaleza del Reino de Dios”.
Al entender y asumir esto; queda claro que quienes son líderes de red, maestros, responsables de áreas, o cualquier persona que oficialmente desarrolla el programa de la iglesia no son los únicos responsables.
Hacer discípulos es transferirles el ADN espiritual, tal como en lo natural un padre o una madre de su mismo ADN forman y gestan un hijo. Esto es lo que hizo Jesús al enviar a sus discípulos a llevar el mensaje y les impartió la autoridad de hachar demonios, sanar y declarar salvación. Se multiplicó, replico en 12 y después en 70 su esencia.
Por esto es indispensable que nuestra vida sea ministrada continuamente por el Espíritu, para que lo que invertimos en los demás sea santo, bueno y perfecto. Lo que somos, y hacemos aun en lo oculto, define nuestro ADN.
En el nuevo nacimiento el Espíritu Santo siembra en nosotros una nueva lógica de vida. Hasta la persona más simple es transformada con un nuevo potencial.
Mateo un desertor a su país se convirtió en un discípulo detallista que logró escribir la vida de Jesús. Pedro un pescador llegó a ser líder de multitudes. Simón el cananita partidario de un movimiento político, capaz de matar por su libertad, cambio sus ideales por el amor de Jesús.
Jesús a cada uno de ellos los discípuló y preparó para que siguieran cumpliendo el plan perfecto de reconciliación.
Vos, como los discípulos de los evangelios, estás llamado a seguir a Jesús con una misión y mientras la desarrollas seguís en una transformación completa, si estás dispuesto, dispuesta a generar nuevos discípulos de Cristo.
Ruth O. Herrera

- Oremos para que Dios levante obreros que anhelen servir en situaciones de emergencia. Declaremos protección sobre sus vidas.
- Oremos por recursos económicos y contactos divinos para que la Iglesia se levante como una voz profética en medio de esta sociedad tan abatida.
