Agallas

Moisés, siervo del SEÑOR, tenía como ayudante a Josué hijo de Nun. Después de la muerte de Moisés, el SEÑOR le dijo a Josué: «Puesto que mi siervo Moisés ha muerto, prepárate tú para cruzar el río Jordán con toda esta gente y llegar a la tierra que les voy a dar a los israelitas. Le prometí a Moisés que les daría a ustedes todo lugar por donde pasen.

Yo estaré contigo, así como estuve con Moisés. Nadie podrá derrotarte mientras vivas porque yo nunca te abandonaré ni te dejaré.» Sé fuerte y valiente porque tú guiarás a este pueblo para que pueda tomar la tierra que yo prometí a sus antepasados.

Josue 1: 1-3, 5-6 PDT
(Énfasis del autor)

 El año nuevo es un desafío. Nos confronta con los proyectos por terminar y los que esperamos cumplir. Para esto tenemos una certeza que no tenemos que negociar”: Nuestra fortaleza viene de Dios”

Así como Moisés y después Josué, recibieron planes, estrategias y fortaleza para cumplir el deseo de Dios, vos y yo podemos tomar esta promesa para que, como estos patriarcas, tengamos las agallas de seguir hasta nuestra tierra prometida. 

El camino en el desierto fue sumamente complejo, el pueblo muy difícil de liderar, el clima, el interminable camino, todo esto y muchas otras situaciones, habilitaban a que los caudillos bajaran los brazos. 

Josué vio muy de cerca la lucha de Moisés. Los que se oponían, criticaban y hasta a sus hermanos ser desleales, con esa experiencia… ¿porqué aceptaría el desafío?

Sólo una razón los sostuvo: Nadie podrá derrotarte mientras vivas porque yo nunca te abandonaré ni te dejaré. 

Comencemos esta semana poniendo nuestra mirada en Cristo y en el ejemplo de quienes no se dieron por vencidos. Sé que vamos a poder, juntos y creyendo que hay mucha tierra por conquistar.

Estoy segura porque en nuestra iglesia hay personas que son como héroes y heroínas, y todavía no lo saben. Quienes tienen agallas para seguir creyendo contra viento y marea. Mujeres y hombres valientes, que resisten embates. Que están dispuestos a seguir edificando. 

Hoy, mirando lo que viene te comparto algunas declaraciones de Nelson Mandela que son de inspiración, sabiendo que su vida fue un ejemplo de perseverancia. 

«Aprendí que el coraje no era la ausencia de miedo, sino el triunfo sobre él.»

«La mayor gloria no es caer, sino levantarse siempre.»

«Siempre parece imposible, hasta que se hace.»

Juntos este año vamos a potenciar a quien tiene las agallas de no bajar los brazos, mujeres que tienen la valentía suficiente de luchar por los suyos. Juntos vamos a fortalecer a ese hombre que quiere multiplicarse en bendición por otros.

Jóvenes, adolescentes y niños descubriendo el poder de Dios y la unción del Espíritu Santo.

 

Ruth O. Herrera