Cada día sigue trabajando en mí

Estoy seguro de que Dios, que comenzó a hacer su buena obra en ustedes, la irá llevando a buen fin hasta el día en que Jesucristo regrese

Filipenses 1:6 DHH

¡Cuánto amor! Que inmenso e inexplicable amor encierra esta pequeña porción de la carta escrita por el apóstol Pablo.

El escribirla estando preso tiene una connotación y un peso aún mayor. Redactada para los suyos en Filipo, Pablo les transmite desde una profunda convicción, que la obra de Dios es imparable, continua, en toda circunstancia… incondicional.

La acción de Dios comienza en Él y termina con Él en su Gloria.

Seguramente alguna vez, aunque sea por un momento, dudaste de que Dios estaba en control de todo en tu vida, a mí me pasó más veces de las que recuerdo. ¿Señor estás ahí?

Hace algunos días vi por casualidad una película en la que una niña luchaba con esta pregunta y esa incertidumbre marcaba sus días y mirada del futuro. Es que si nos va bien Dios está, pero si no es un buen momento… ¿dónde está el Dios de lo imposible?

Como si a quienes les va bien y reciben bendiciones se los escuchara más. Y cuando vivimos así estamos en tierras movedizas, no tenemos certeza de nuestra fe.

La tarea de perfeccionamiento es dinámica, avanza continuamente y no depende de nosotros. Y justamente esa es nuestra garantía. Inicia en lo eterno y sigue el proceso sin apuro ni dudas.

Los versículos claves, más conocidos, usados y promocionados, generalmente son los que nos prometen esperanza y vida plena. Los usamos, muchas veces, fuera de su contexto acomodándolo a lo que queremos escuchar y recibir. Pero Dios no es un amuleto, ni una fantasía o un sueño. El Padre Eterno trabaja a niveles que nunca vamos a comprender, piensa mucho más allá de nuestra mente diminuta.

Su gran fidelidad no depende de nada.

Pablo no les dice que la obra se perfeccionaría si eran buenos, les dijo: Dios trabajará en ustedes todos los días. 

Comenzá esta semana sabiendo que le pertenecés y Él es fiel con vos. 

Animate y declará: ¡El Señor comenzó una buena obra y cada día la está perfeccionando!

 

 

                        Ruth O. Herrera