Cada día un encuentro

Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.

Mateo 6: 6 RV1960

Los judíos devotos tenían momentos especiales para la oración durante el día. A las 9 a.m., 12 p.m. y 3 p.m. en cualquier lugar donde estuvieran, obligatoriamente debían orar. Se consideraba que el orar en la sinagoga tenía otro efecto, y esta costumbre estaba internalizada en la primera iglesia y los discípulos. 

Jesús puso el énfasis en la comunión íntima antes que en las costumbres o ritos. Se alejaba para orar y pasaba tiempo disfrutando su amistad con el Padre, donde recibía claridad, dirección y fortaleza y nutría su humanidad con el Espíritu Santo. 

A solas tramitaba con su Padre los milagros y su manifiesto poder, y después cada minuto en la intimidad era invertido en la formación de sus discípulos y en la compasión por las multitudes.  

La serie “The Chosen”, que actualmente sumó nuevos capítulos, describe de forma clarísima esa comunión y la necesidad del Hijo de estar con su Padre, esa búsqueda de un hombre por habitar en lo sobrenatural de una manera sencilla, práctica y cotidiana.

Jesús encaraba cada jornada sabiendo que era necesario que impactara al mundo, aunque muchos lo rechazaran, no solo por sus actos sino más bien por su persona. 

Pero su fama se extendía más y más; y se reunía mucha gente para oírle, y para que les sanase de sus enfermedades.  Mas él se apartaba a lugares desiertos, y oraba.

Lucas 5: 15-16 RV1960

La oración era natural para Jesús y así se lo mostró a sus discípulos, no solo al enseñarles a orar sino con su ejemplo. Cada día sus discípulos veían cómo se nutría en esa relación con Su Padre.

No hay fórmulas; aun cuando leas muchos libros, asistas a seminarios o charlas, la oración es una materia práctica y personal. Nos ayuda a vivir un día a la vez y, al mismo tiempo, la actitud que tengas hoy con Dios resuelve el mañana.

Tomá tiempo para intimar con Papá, para sanar heridas, recibir fortaleza e identificar Su voluntad. Encontrá el tiempo para recibir las estrategias que llevan un tiempo de aprendizaje, un proceso, dándole a Papá la oportunidad de trabajar con vos para transitar los buenos y malos momentos, para que te enfrentes con el dolor y construyas aún cuando solo veas ruinas. 

Él está interesado en tu vida, en una relación de paternidad. Pero tenés que tener tiempo a solas, traer las cargas delante de Él, saber cuáles son tus verdaderas motivaciones y esperar sus respuestas.  

DIOS LO HARÁ…

Es innegable que la oración y la adoración comunitaria son absolutamente necesarias y habilitan la obra del Espíritu en el cuerpo de Cristo, pero sin una relación de intimidad y amistad personal, el crecimiento del cristiano es parcial e incompleto.

Las palabras que uses no son la clave, sino la actitud que tengas al orar y la Presencia manifiesta de Dios.

En la intimidad con Dios se gesta nuestro carácter y madura nuestro ministerio. 

El Poder que Jesús manifestaba cada día está en la Presencia de Dios

Hay un momento cada día en el que Papá te está esperando con un ávido deseo de oír tu voz…

 

Ruth O. Herrera