Y el que estaba sentado en el trono dijo: He aquí, yo hago nuevas todas las cosas.
Apocalipsis 21:5 RV1960
Es necesario que experimentemos el renuevo y los cambios que Dios quiere seguir provocando en nosotros. Su promesa es hacer nuevas todas las cosas, y quiere hacerlo diariamente. Cada mañana quiere renovar nuestra vida y nuestra visión.
No siempre creemos o entendemos cuáles son esos cambios, pero en la comunión diaria, en la amistad con Cristo, al caminar siguiendo su ejemplo somos cambiados.
Por eso, todos nosotros, ya sin el velo que nos cubría la cara, somos como un espejo que refleja la gloria del Señor, y vamos transformándonos en su imagen misma, porque cada vez tenemos más de su gloria, y esto por la acción del Señor, que es el Espíritu.
2° Corintios 3:18 DHH
Cristo hace nueva la vida en nosotros cuando somos capaces de tomar decisiones que nos direccionen a Su voluntad. Nos invita a reflexionar y revisar integralmente nuestra vida y a enfrentarnos con lo que debe morir para que algo nuevo pueda nacer… en la corriente de la vida plena.
Esto es algo personal e íntimo, pero te propongo que hagas una lista de las cosas que te detienen, que las identifiques y te decidas a vivir definitivamente los cambios necesarios para este tiempo. Meditá y dejá que el Espíritu te llene de Su verdad.
En la siguiente lista quizás encuentres aspectos de tu vida para que el Espíritu Santo renueve y sane. O quizás tengas que identificar otros para entregarle a Dios.
- Frustración por no ser lo que deseabas ser, por lo que no lograste hacer o no alcanzaste a tener.
- Miedo a perder tus afectos o lo que lograste.
- Miedo a avanzar y arriesgar algo.
- Dolor por tu pasado, por lo que te hicieron, por lo no que te dijeron, por lo que perdiste.
- Falta de perdón propio por palabras que dijiste, palabras que NO dijiste, por enojos o iras que no pudiste contener.
- Enojos, peleas o golpes que provocaste o sufriste.
- Pensamientos recurrentes, obsesivos, que te condicionan.
- Deseo de no vivir, desgano interior, falta de enfoque, incertidumbre.
- Soledad, vacío, ausencias.
Ahora seguí escribiendo vos. A solas con el Señor declará que este es el día en que Él se renueva y manifiesta un poco más en vos.
El Señor se renueva cada mañana en nosotros y renueva la manifestación de Su amor. El amor de Dios que nunca deja de ser. Esa clase de amor es la que da quien ama buscando realmente el bien del otro y puede reproducir el amor de Dios.
Ruth O. Herrera
