Yo mismo los fortaleceré, y ellos caminarán en mi nombre», afirma el Señor.
Zacarías 10:12 NVI
El primer día de la semana es un día de culto donde adoramos a Dios donde somos arrastrados desde nuestras preocupaciones a la presencia de Dios. Vale venir, vale estar del otro lado adorando a Dios, vale porque las cosas a veces son muy desproporcionadas para nosotros.
El mundo es un mundo difícil y más vale que lo aceptemos de una vez por todas, no hace falta recurrir a Ucrania y a la tristeza que nos da como seres humanos, más allá de ser cristianos, como seres humanos nos tiene que golpear; entonces el mundo nos va a presentar siempre una desproporción, por lo tanto las armas de nuestra milicia tienen que ser poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas. Te estoy recitando la Biblia.
No podemos dar una aspirina cuando el mundo tiene cáncer, entonces la iglesia tiene que levantarse en fe, tiene que ver, tiene que alzar los ojos al cielo.
Tu vida es una vida valiosa que necesita levantar los ojos al cielo porque de allí vendrá la respuesta no solo tu socorro sino la respuesta de Aquel que es poderoso, que hizo los cielos y la tierra.
Te invito, te pido que alces tus ojos, quisiera que alzaras tus ojos para ver, que experimentaras el renuevo en tu vida y que camines en victoria, que aprendas a caminar en victoria.
La Palabra dice que el que comenzó la buena obra, no cualquier obra, la buena obra en tu vida, la irá perfeccionando hasta que el Señor te llame a su presencia, entonces alzar los ojos es aprender a ver como otros no pueden ver. En la cama de un hospital alguien puede ver una tragedia, un médico ve una oportunidad para mostrar su ciencia, pero el corazón del cristiano ve un hombre que puede sanarse, un hombre redimido, un hombre que tiene oportunidad.
Pastor Hugo Herrera
Caminar en victoria es un recorrido que comienza cuando las circunstancias adversas nos llevan a Cristo. Cuando logramos, en vez de ahogarnos en una ola que nos sorprende y nos tapa, identificar que es ahí donde ya no podemos… Él se hace fuerte en nuestra debilidad.
Vos y yo hemos vivido y estamos viviendo, en mayor o menor medida, tiempos adversos, contradictorios. Andar en la esperanza puede resultar muy difícil… y desatar la fe aún más, y para estos tiempos necesitamos levantar la mirada. Proyectarnos hacia la expectativa de la Presencia de Dios, y si esto significa que la búsqueda de Papá llega a ser nuestra prioridad, entonces es seguro que vendrá nuestro socorro.
Levantar la mirada es reconocernos “absolutamente necesitados y dependientes”
Así que no se preocupen por todo eso diciendo: “¿Qué comeremos?, ¿qué beberemos?, ¿qué ropa nos pondremos?”. Esas cosas dominan el pensamiento de los incrédulos, pero su Padre celestial ya conoce todas sus necesidades. Busquen el reino de Dios por encima de todo lo demás y lleven una vida justa, y él les dará todo lo que necesiten.
Así que no se preocupen por el mañana, porque el día de mañana traerá sus propias preocupaciones. Los problemas del día de hoy son suficientes por hoy.
Mateo 6: 31-34 NTV
Levantar nuestra mirada para no ver solo lo que nos rodea, una realidad que nos desgasta, es poner por encima de todo y de todos a nuestro Señor, un orden de prioridades que puede cambiar nuestra forma de mirar y la dirección de nuestra mirada. No es solo poesía sino una decisión constante de cambiar nuestros deseos por los de Papá.
Cuando Jesús en el monte le enseñaba a la multitud la esencia de una vida plena, les habló de prioridades y espera, de ser previsores, pero no depender solo del futuro, de darle valor a cada día porque cada día tiene sus propios problemas. Podemos caminar en victoria a pesar de las luchas, desilusiones… si no dependemos solo de lo concreto, lo natural y cotidiano y podemos dejar al Espíritu Santo inspirarnos en Su esperanza.
Caminar en victoria es comenzar un tiempo nuevo en el que la presencia de Dios sea concreta en vos
Ruth O. Herrera
