Yo te bendigo por los consejos que me das; tus enseñanzas me guían en las noches más oscuras.
Salmo 16:7 (TLA)
Este es un salmo compuesto en tiempos de crisis, en su encabezado dice: “Mictam” de David, y ese término desconocido tiene diferentes interpretaciones, puede significar: meditación, oración silenciosa o inscripción, según algunos comentaristas, de los seis salmos que usan la palabra Mictam en el título, cuatro hablan de una crisis, esto podría ser un motivo para registrarlo “inscribirlo” en una piedra, como memorial.
Aun siendo una confesión de crisis se resalta la confianza en Dios como fuente de todo lo bueno.
Es una de la característica de este libro, y en especial de los salmos de David el confesar enojos, frustraciones, alegría y todo tipo de emociones con las que vos y yo nos podemos identificar en cada situación que enfrentamos. Esto hace de este libro una fuente de vivencias que no pasan de moda, aun cuando los tiempos son tan diferentes.
Cuando atravesamos tiempos difíciles, a menudo necesitamos el consejo oportuno de alguien que pueda ver más allá de lo inmediato. El salmista sabe que Dios tiene el panorama completo de su vida, por eso Su consejo es todo lo que necesita. La enseñanza que recibe de su Creador le da dirección y guía en medio de sus circunstancias más oscuras.
La versión más tradicional habla de la conciencia…
Bendeciré a Jehová que me aconseja; aun en las noches me enseña mi conciencia
Salmo 16:7 (RVR60)
Las dos ideas se complementan. Cuando hemos incorporado las enseñanzas del Señor a nuestra vida y forman parte de nuestra manera de ser, nuestra conciencia nos recuerda los deseos de Papá y también nuestra necesidad de arrepentirnos cuando obramos de acuerdo a nuestra vieja naturaleza. Aunque en algún momento experimentemos desconcierto o incertidumbre, si no acallamos nuestra conciencia y la mantenemos sensible a la voz del Espíritu Él nos indicará cuando algo no anda bien y recibiremos dirección, auxilio y guía para atravesar la oscuridad.
Un buen ejemplo de esto es José, el novio de María, lo menciono porque en este caso él era un hombre íntegro y amaba a su prometida, pero de pronto se encuentra con la noticia de que ella estaba embarazada y era realmente muy difícil creer que ella no lo había engañado, por eso pensó en dejarla en secreto. Sin embargo cuando el ángel le habló en sueños él obedeció su voz y se mantuvo en obediencia cada vez que le indicó los pasos que debían seguir. Evidentemente era alguien que recibía el consejo del Señor y su conciencia estaba impregnada de su enseñanza, por eso podía seguir al pie de la letra las indicaciones divinas, aunque humanamente todo aparecía contrario a lo que Dios le decía.
En épocas donde la gente está desorientada y confundida, los hijos de Dios tenemos a nuestra disposición el consejo divino, que puede guiarnos paso a paso en la dirección adecuada, aunque estemos en tiempos de cambios y decisiones.
Papá muestra su amor y consejo de maneras distintas, y el estar cerca de amigos sabios, líderes que buscan sinceramente servirlo, estudiar detenidamente la Biblia, son algunos de los recursos que Dios usa. Sería tremendo ver y escuchar un ángel como le pasó a José, pero no es muy frecuente que suceda, sin embargo, Dios nos bendice con personas sabias y con gracia divina que pueden acompañarnos, escucharnos, y dar una palabra oportuna. Nuestro desafío es reconocer Su consejo y estar dispuestos a recibirlo.
¿Estás atravesando un tiempo en el que necesitas imperiosamente el consejo de Papá? ¿Podés animarte a creer de tal manera que tu conciencia permanezca sensible a sus enseñanzas?
