Dar en el blanco

David le dijo a Natán: —Reconozco que he pecado contra Dios, y que he hecho lo que a él no le gusta.

2° Samuel 12: 13 TLA

David no pudo ocultar su error delante de Dios. Intentó inútilmente disimular, tapar y esconder no solo el adulterio, también el asesinato de un hombre fiel a él.

Podríamos pensar que la primera tentación lo encontró desprevenido y en un tiempo de… ocio podríamos decir, descuidado de su condición de adorador y vulnerable a una mujer hermosa.

La distracción suele ser un motivo frecuente de caer en pecado. Mi mamá siempre me repetía cuando era jovencita: Por tanto, el que cree que está firme, tenga cuidado, no sea que caiga.

1° Corintios 10: 12

Esta imagen me lleva a pensar en un equilibrista pisando paso a paso la cuerda en las alturas. Sin distraerse, mirando fijamente y poniendo total atención al otro lado del trapecio. Perder la meta puede ser fatal… como lo fue para David a quien las consecuencias de su error lo llevaron a perder más de un hijo y perder la plenitud de su reinado.

Hace unos años, durante mucho tiempo tuve un jefe que a menudo me hostigaba diciéndome cosas como “Señorita usted seguro no hace tal y tal cosa porque es pecado y su religión no se lo permite” o disfrutaba sacando temas controversiales y me preguntaba mi opinión para luego agregar algún comentario sarcástico para ridiculizar mi fe.  Cuando lo hacía utilizaba siempre la palabra pecado y la acompañaba con una sonrisa burlona. Era difícil responderle con respeto y amabilidad, yo no buscaba las charlas, él me llamaba para darme alguna orden y de paso hostigarme un poco.

Hoy no se usa tanto la palabra pecado, pero es interesante pensar que una de sus acepciones es “errar el blanco”.  La práctica del tiro al blanco es una disciplina muy difícil, se pueden desperdiciar muchas flechas si no se tiene el debido entrenamiento o si no se tensa la cuerda lo suficiente.  Si lo hiciera yo seguramente daría en los círculos grandes, periféricos, pero el no daría en el centro, pero si me dejo enseñar por un instructor que me guiara y mostrara cómo hacerlo seguramente llegaría a dar en el blanco.

En la vida es igual, aunque no siempre pecado signifique hacer algo malo, tal vez estemos tirando una y otra vez flechas que impactan lejos del centro, o como un equilibrista no entrenado dudaríamos en dar pasos firmes.  Pero si permitimos que nuestro Hacedor nos acompañe, nos guíe y nos tome de la mano mientras transitamos este tiempo de aprendizaje daremos en el blanco y viviremos en equilibrio.

El estar firmes puede ser una ilusión, creemos que porque hace años que somos cristianos ya sabemos lo que necesitamos o además siempre actuamos bien… ahí es cuando se producen los descuidos que pueden herirnos, detenernos y demorar nuestra llegada a la meta que Papá diseño para nosotros.

Por eso la Palabra nos dice el que cree que está firme y nos desafía a estar atentos tenga cuidado, no sea que caiga.

Por tanto, el que cree que está firme, tenga cuidado, no sea que caiga.

1° Corintios 10: 12