Dependencia

El Señor dirige los caminos del hombre cuando se complace en su modo de vida. Si el hombre cae, no se queda en el suelo porque el Señor lo sostiene de la mano.

Salmo 37: 23-24 RVC
La rutina diaria es muy intensa, vamos de actividad en actividad cumpliendo compromisos y funciones, y aunque muchas las disfrutamos, ya a mitad del año queremos vacaciones.

Algunos… o la mayoría, vivimos al límite, cargados de emociones. Por eso, ¡qué bueno es recordar cuánto Dios todavía tiene para darnos! ¡Qué bueno es tener tiempos de gratitud reflexionando en la abundancia de Papá!

A veces, cuando las cosas se ven complicadas, pensamos en cambiar de ruta o abandonar, pero Papá siempre tiene los recursos para que lleguemos a la meta.

¿En cuántos momentos pensaste en abandonar algo? ¿Cuántas veces el Señor se mostró cercano y pendiente de vos y renovó tus fuerzas y expectativas?

En nuestra mente finita, aunque sabemos de la eternidad, no podemos vernos a nosotros mismos eternos, y esto trae la sensación de que la vida se va muy rápido. Pero aunque no lleguemos a dimensionarla, la eternidad nos pertenece.

La esperanza de los justos es alegría…

Proverbios 10:28ª RVC

En Dios hay nuevos proyectos, expectativas. Con Él podés imaginar, concebir, intentar, programar, y si le das la oportunidad de intervenir en cada uno de tus días, cada día será un logro. Desde lo más sencillo hasta las metas de mayor envergadura, Papá quiere darte victorias diarias, que son las que construyen, a veces imperceptiblemente, una vida de propósito.

Cada jornada, semana, puede ser el comienzo de una nueva posibilidad si tomás la actitud y mayor conciencia en depender del Señor en los planes cotidianos.

Tomá un tiempo para pensar si realmente es el Señor quien está diseñando tu vida, en cómo tuvo o tiene que ver con cada decisión que tomás, aun en las más pequeñas o cotidianas. Hacé memoria… para encontrar en tus recuerdos los planes de Papá. Los que te dan motivos de gratitud que te alientan y proyectan a lo que viene.

 

Ruth O. Herrera