Deseo de transformación

Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.

Hebreos 4:12

La Palabra de Dios puede llegar a lo profundo de nuestro corazón. Nos abre y nos muestra quiénes somos, en qué hemos fallado, en qué estamos equivocados, nos trae de regreso, nos transforma, nos hace renacer. 

Necesitas venir a su Palabra todos los días, de esa manera estás expuesto, expuesta a Su poder. Cuando te acercás en forma persistente a La Palabra en realidad estás buscando conocer más a Su autor y encontrarte con Él.

No te encontrás sólo con un texto, vas a descubrir la persona misma de Dios. Él te va a enseñar, instruir, te va a redireccionar y te va a enfocar.

Vos y yo somos potenciados a través de Su Palabra. Pablo le dijo a Timoteo:

Recuerda que desde niño has leído la Biblia, y que sus enseñanzas pueden hacerte sabio, para que aprendas a confiar más en Jesucristo y así seas salvo. Todo lo que está escrito en la Biblia es el mensaje de Dios, y es útil para enseñar a la gente, para ayudarla y corregirla, y para mostrarle cómo debe vivir.

2° Timoteo 3. 15-16 TLA

Aunque no hayas conocido la Biblia desde pequeño como Timoteo, podés ahora acercarte a ella con esta confianza de que es una Palabra transformadora, que supera toda sabiduría humana y que obra desde el interior, desde lo más profundo hasta lo más visible de nuestro ser.

Papá te pedimos que transformes nuestras vidas, una vez más decidimos hacer tu voluntad.

Danos hambre y sed de conocerte, de conocer Tus promesas, Tu Palabra, de conocer las obras que ya preparaste por medio de Jesús. 

Sé que hay tantas bendiciones para nosotros, para nuestra familia.

Que Tu Palabra sea tan esencial que nos demos cuenta que sos el único que edifica nuestra casa. 

Mi oración es que desees esta transformación y la busques.

 

                                      Ruth O. Herrera