Allí donde está tu tesoro, allí estará tu corazón.
Mateo 6:21 RV1960
Encontrar a Jesús y su evangelio la Biblia lo compara a encontrar un tesosro. Vivir y desarrollar el propósito de Dios en nuestras vidas es como seguir desenterrando el tesoro del Reino y encontrarlo cada día. En reproducir las obras que Dios nos preparó de antemano está nuestra victoria y el “éxito” que todo hombre y mujer desea experimentar.
Con el reino de Dios pasa lo mismo que con un tesoro escondido en un terreno. Cuando alguien lo encuentra, lo vuelve a esconder; y después va muy alegre a vender todo lo que tiene para comprar el terreno y quedarse con el tesoro.
Mateo 13: 44 TLA
Hay muchas cosas en la vida en las que depositamos nuestra pasión. La mayor parte de nuestro tiempo lo dedicamos a lo urgente y necesario, pero no siempre llegamos a involucrar nuestra pasión por Cristo en nuestra rutina. El tesoro del Reino no se encuentra por accidente, sino al buscarlo con sinceridad. En Jeremías 29:13 Dios promete:
Si me buscan de todo corazón, podrán encontrarme. Sí, me encontrarán—dice el Señor…
Jeremías 29: 13-14a NTV
Esto significa que debemos acercarnos a Jesús con decisión, inquietos, expectantes y dispuestos a renunciar a cualquier cosa que nos impida estar en comunión con Él. No se trata de un simple conocimiento intelectual, sino de una entrega total, porque al encontrar a Jesús en lo profundo, Él transformará nuestra vida por completo. Al estar involucrados con Su Presencia mostramos cuál es el valor que le damos al encuentro con Jesús.
Vi una película que ilustra esto: dos náufragos vivían en una isla pendientes de ser rescatados, hasta que un día, de manera inesperada, encontraron un tesoro. Fue entonces cuando ya no solo querían ser rescatados, sino que lo que más anhelaban era salir de la isla para disfrutar ese tesoro… Porque, ¿para qué tener un tesoro sin poder disfrutarlo y cambiar la expectativa de vida?
El Señor quiere que invirtamos la vida de la misma manera que aquel que descubrió un tesoro en un terreno y vendió todo lo que tenía para comprarlo, porque valoró el tesoro que había en él y dejó de lado todas las demás cosas. El apóstol Pablo, en el mismo sentir, declaró que todo lo terrenal lo tenía por basura con tal de ganar a Cristo y ser hallado en Él. ¡Esta es una declaración tremenda! Una convicción muy difícil de vivir.
¿Dónde está tu tesoro hoy lunes? Pensalo… Hoy: ¿cuánto tiempo, pensamientos, palabras o reacciones dedicás a buscar que el Reino sea manifestado a través de tu vida?
Ruth O. Herrera
