Luego Ester habló nuevamente con el rey y, echándose a sus pies y con lágrimas en los ojos, le suplicó que anulara la malvada orden de Amam y que no se llevaran a cabo planes contra los judíos. […] El rey Asuero contestó entonces a la reina Ester y a Mardoqueo, el judío: —Yo le he dado ya a Ester la casa de Aman, y a este lo han colgado en la horca por haber atentado contra la vida de los judíos. Ahora los autorizo a escribir, en mi nombre, lo que mejor les parezca en favor de los judíos. ¡Y sellen las cartas con el sello real!

Ester 8: 3, 7-8 DHH

 

Ester no solo tuvo una buena idea, sino que la ejecutó arriesgándose y usando las armas que tenía. Ella entendió que el llegar a ser reina tenía un propósito y era llevar a cabo una idea divina. Cambiar la situación de su pueblo era prioridad antes que cambiar su propia realidad.

 

Hay mucha competencia en el mundo de las ideas; hay numerosa gente con pensamientos brillantes y extraordinarios que opinan de la economía, pero solo unos pocos pueden ser ministros de economía; algunos solo llegan a opinar y otros realmente pueden ejecutar sus ideas. 

 

No es fácil encontrar quien lidere cambios y lleve sus ideas al campo de la vida real para materializarlos en algo concreto. Muchos son los que hablan de sus ideas, pero no las plasman en hechos tangibles y no cambian nada. 

 

En la iglesia necesitamos personas que no solo digan lo que piensan, sino que transformen sus ideas en cambios, y que lideren en el mundo con las ideas que Dios les entregó.

 

Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz y no de mal, para daros el fin que esperáis.

Jeremías 29: 11 RV 1960

 

Todo cristiano, por el obrar del Espíritu Santo, recibe ideas de Dios, nuevas y de acuerdo a la realidad que debe enfrentar.  Por eso es tan importante sostener y disfrutar la amistad con Dios y así discernir lo que tiene para decirnos… si estamos dispuestos a escucharlo.

Dios sigue obrando a través de su iglesia, hablando por sus hijos, sanando, salvando y cambiando vidas por medio de tu vida y la mía. Por eso no te adaptes a lo que es contrario al Reino.

No te estanques, pagá el precio como aquellos que cambiaron algo en la historia.

 

Es difícil alcanzar la estatura de la vida de personas como la Madre Teresa de Calcuta o Martin Luther King, y tantos otros hombres y mujeres de gran impacto en el mundo, incomprendidos, solitarios, criticados y hasta maltratados; pero sí podés cumplir con la idea más sencilla que Dios te entregó para que la hagas realidad: cambiar tu vida y a empezar a cambiar tu entorno.

 

No es fácil tener un espíritu pionero, está en vos la decisión, aunque cueste trabajo y dedicación, y como expresaban los devocionales anteriores, en la fuerza de la unidad y el acuerdo vas a descubrir que, cuando creas que no podés lograr solo/a un buen plan, al unirte a otros puede ser posible.

 

¿Tenés una idea de Dios sembrada en tu espíritu para materializarla? ¿Una visión para darle respuesta a este mundo, a tu familia, amigos, o tu barrio? 

 

Las mejores ideas para cambios profundos Dios se las da a su iglesia, a vos, a mí… todos las tenemos. 

Si en nuestra iglesia somos varios, si no todos, los que nos proponemos que el 2021 sea un año de renuevo y perseveramos unidos, lo vamos a ver a pesar del distanciamiento social que hoy está establecido. 

 

Gestioná delante del Señor tu compromiso para que tu idea se convierta en una misión. Orá para que nuevas ideas de Papá sean sembradas en nuestra iglesia, para que haya soluciones de Dios para los hombres. Hace pacto con Él para materializar su visión.

 

¿Podrás hacerte responsable, en este tiempo, de tramitar las ideas que te proporcionó para bendecir y provocar cambios en tu familia?

 

Ruth O. Herrera

 

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