El motivo de la navidad

Aunque era Dios, no consideró que el ser igual a Dios fuera algo a lo cual aferrarse. En cambio, renunció a sus privilegios divinos; adoptó la humilde posición de un esclavo y nació como un ser humano. Cuando apareció en forma de hombre

Filipenses 2: 6-7NTV

Hoy celebremos la Navidad con el profundo sentido que tiene para nosotros como cristianos. No como una fiesta social o religiosa, sino un tiempo donde, con emoción, recreamos el amor de Jesús al dejar su gloria y por amor encarnarse para vivir entre los hombres. El nacimiento de Jesús es la plena manifestación de su amor porque SU DECISIÓN FUE LIMITARSE A SÍ MISMO.

Jesús nació por voluntad del Padre y por decisión propia, se expuso mucho más allá de lo que podemos entender del amor del Padre y lo manifestó en carne y hueso. Creo que realmente no podemos discernir la profundidad de lo que esto significa en la perspectiva celestial sobre este evento.

Jesús, siendo Dios, no se aferró a su posición divina. En lugar de insistir en sus derechos como Creador, eligió renunciar a su gloria para convertirse en hombre. Esto es lo que conmemoramos en Navidad: el increíble acto de humildad y amor de Dios al entrar en nuestra humanidad.

Cuando contemplamos al niño en el pesebre, no estamos viendo solo a un bebé indefenso… Estamos viendo a Dios mismo, quien dejó su trono celestial para venir a nuestro mundo y llegar a ser sacrificado. La encarnación es el milagro central de la Navidad: Dios hecho ser humano.

El nacimiento de Jesús marcó el inicio de un Reino completamente diferente al que los hombres esperaban. En lugar de llegar con poder militar o político, Jesús inauguró su Reino con humildad y compasión. Vino como un siervo, no como un conquistador. Su entrada al mundo como un bebé indefenso fue un mensaje de amor encarnado cada día que compartió con el pueblo en la tierra. Su gracia es un regalo, el mejor que recibirás en tu vida. Esto es la Navidad: Él vino para quedarse.

Si en tu familia y tus allegados, con quien compartas la Navidad hay personas con una identidad  de fe diferente, no te impongas ni tomes una actitud religiosa o rígida, simplemente orá con anterioridad y dejá que el Espíritu te moldee de tal manera que la presencia de Cristo se manifieste en cada una de tus actitudes y palabras.

Hoy en tu casa, en la calle, con cada persona que te cruces, que veas o hables vas a estar frente al motivo de la Navidad… porque Jesús vino por esas personas, así que será un excelente  momento para compartir el motivo de la Navidad al decirles: “La Navidad se trata del amor de Jesús por vos”.

Ruth O. Herrera

Te proponemos un nuevo video navideño para compartirlo en tus redes sociales, con tu familia o amigos.