El regalo más grande

Cerca de ahí había algunos pastores que pasaban la noche en el campo cuidando su rebaño. Y se les apareció un ángel del Señor. El esplendor de la presencia del Señor los rodeó y se aterrorizaron.  Pero el ángel les dijo: «No tengan miedo, traigo buenas noticias que les darán mucha alegría a todos. Hoy en el pueblo del rey David, les ha nacido un Salvador, que es el Mesías, el Señor. Como señal, encontrarán a un bebé envuelto en retazos de tela, acostado en un pesebre».

Lucas 2:8-12 PDT

¡Hoy sí es un gran día para compartir con otros a Jesús!

Ya estamos en plena celebración del nacimiento de nuestro Rey. Celebramos el nacimiento de quien vino a la tierra para mostrarnos el amor de Dios.

Todos estamos en modo navidad, anticipando los encuentros, regalos, abrazos y hasta conflictos propios de la época. 

Pero en medio de la alegría y la celebración, es importante recordar que el propósito de la navidad no es solo recibir regalos y disfrutar de la compañía de seres queridos, sino, como venimos pensando, también compartir el amor de Jesús con otros. 

Este es el verdadero sentido de la navidad. 

El nacimiento de Jesús es el regalo más grande que Dios nos ha dado. Jesús es el regalo que nos muestra el amor y la misericordia de Dios, y nos da la oportunidad de conocerle personalmente y experimentar su amor en nuestras vidas. Por eso estamos obligados a compartir el amor de Jesús. 

Cuando lo conocimos aceptamos convertimos en portadores de su amor y su luz en el mundo. Nuestra misión es compartir el amor de Jesús con otros, para que ellos también puedan conocerle y experimentar su amor. 

Si de verdad sos un seguidor de Jesús, si lo amás y disfrutás de su amor…

Sé un reflejo de Jesús. Que Él se manifieste a través de tus acciones y palabras. Compartí hoy mismo con otros cómo Jesús impactó tu vida

Provocá  una acción en favor de alguien. Buscá una oportunidad de servir a otro, mostrarle el amor de Jesús de manera práctica.

Hacé algo por alguien, un saludo afectuoso, una ayuda espontanea. Son formas sencillas

El más grande y hermoso regalo que podés dar, es a Jesús. 

Ya sé, estás muy ocupado, ocupada, atrasado con lo que tenés pendiente, pero solo con unos minutos podés cambiarle el día a alguien. 

Que Dios te bendiga y te guíe en tu misión de compartir el amor de Jesús con otros. 

Que tengas un tiempo de navidad lleno de Su Gracia en forma práctica.

 

Ruth O. Herrera