El Reino visible

En los días venideros —dice el Señor—, el pueblo de Israel volverá a su hogar junto con el pueblo de Judá. Llegarán llorando en busca del Señor su Dios. Preguntarán por el camino a Jerusalén y emprenderán el regreso a su hogar. Se aferrarán al Señor con un pacto eterno que nunca se olvidará.

Jeremías 50: 4-5 NTV

Éste es un pasaje difícil en el que Dios se siente hastiado del mal en Babilonia. Los israelitas eran dominados por este pueblo que vivía ofendiendo al Señor, así que llegaba el tiempo de la liberación de los cautivos y la derrota de los opresores.

¡Salgan de Babilonia! ¡Pónganse a salvo, para que no perezcan por causa de su maldad! ¡Ha llegado la hora de la venganza del Señor, y él le dará su merecido!

Jeremías 51: 6 RVC

Por eso los guerreros de Babilonia perdieron toda la fuerza y dejaron de pelear. Los valientes se llenaron de miedo porque el pecado y la absoluta negación del verdadero Dios los consumió.

Los soldados de Babilonia ya no tienen valor para luchar. Débiles y llenos de miedo, se han refugiado en sus torres; mientras tanto, el enemigo quema casas y derriba puertas.

Jeremías 51: 30 TLA

Lo bueno se convirtió en malo, el éxito en fracaso, el fuerte en débil y el esclavo en libre… Dios habló y esto sucedió.

Cuando Dios se cansó de Babilonia y de Nabucodonosor, de la soberbia de los caldeos, entonces empezó a obrar desde lo divino y comenzaron a pasar cosas. Babilonia fue derrotada, pero antes de ser vencida, los valientes del pueblo dejaron de pelear, se encerraron, perdieron las fuerzas y se volvieron como mujeres aterrorizadas, algo que en aquella cultura era impensado.

¿Cuánto hace que por tus debilidades o circunstancias no asumís que tenés un lugar en el Reino de Dios y que quiere que pelees por Él? 

“Quién sabe seas tu propio enemigo al dejar su propósito, dejar de pelear, de luchar; al dejar el sentido y camino que Dios te dio, y como dice de los hombres de Babilonia, estés encerrado, escondido.

¿Cuántas veces te encerrás en vos mismo y decís ´no quiero más´? Y lo hacés de tal manera que después tus propios pensamientos te agotan. Lo peor que te puede pasar es encerrarte, porque tus fuerzas van a decaer. Pero, por el contrario, lo más extraordinario que te puede pasar, aunque tengas poca fuerza, es saber que Dios tiene un propósito en tu vida y que te está llamando a ser alguien trascendente. No importa que no sepas pelear, sé arriesgado, y luchá, porque la obra la hará Él.

Yo quiero llamarte a combatir por el Señor, a ser uno de “los valientes del Señor”. 

Un hombre y una mujer de Dios, te llamo a que asumas la autoridad que Jesús te delegó. Que vayas primero a Su Presencia y limpies tu vida, saques todo lo que no te permita pelear y luchar, y te reconozcas como alguien valiente, un hombre, una mujer completa en Dios”.

Pastor Hugo Herrera

Fortaleced las manos cansadas, afirmad las rodillas endebles. Decid a los de corazón apocado: Esforzaos, no temáis; he aquí que vuestro Dios viene con retribución, con pago; Dios mismo vendrá, y os salvará.  Entonces los ojos de los ciegos serán abiertos, y los oídos de los sordos se abrirán. Entonces el cojo saltará como un ciervo, y cantará la lengua del mudo; porque aguas serán cavadas en el desierto, y torrentes en la soledad.

Isaías 35:3-6 RVR

Dios ya se anticipó a nuestros pedidos y necesidades. Papá preparó la Casa y nos está invitando a ser parte de SU Iglesia. Que este 2022 podamos decidir vencer nuestros miedos, salir de nuestra comodidad y aceptar nuevos desafíos.

Te necesitamos… Tu iglesia te necesita. Papá te está convocando y te declara fuerte en Él.

Cada día reconociendo Su voz y Su Voluntad, cada día anhelando cumplirla y seguir sus pisadas para ser sus manos y pies.

Tenemos que asumir que realmente el Reino de Dios se hace visible a través nuestro.

Ruth O. Herrera