Escuchar las dos campanas

El primero que habla siempre parece tener la razón hasta que llega alguien y lo cuestiona.

Proverbios 18:17 PDT

Hoy quiero proponerte que pensemos juntos en las dificultades o malos entendidos que pueden afectar la relación entre hermanos en la fe. De vez en cuando aparece un conflicto y una de las partes involucradas te cuenta el problema. En un instante quedás involucrado en una situación ajena y, además, se te pide tu opinión sincera… en ese momento es fundamental elegir escuchar con atención, y no apresurarnos a juzgar ni a tomar partido.

Vivimos tiempos muy acelerados. Todos corremos de un lugar a otro, de una obligación a otra y, lamentablemente, esta forma de vivir dificulta nuestras interacciones. Frente a una confidencia del tipo que mencionamos antes, respondemos con un apresurado “bueno, hay que perdonar”; damos, a las apuradas, algún texto bíblico que nos ayude a salir del paso o escuchamos selectivamente porque nuestro cariño hacia una u otra de las partes puede nublar nuestro juicio.

Es normal. Resulta difícil intentar comprender los dos lados de la cuestión, porque siempre, absolutamente siempre, toda historia tiene dos versiones, “dos campanas” ambas ciertas de acuerdo con la visión de quien la cuenta.

Dos cristianos consagrados pueden tener fuertes diferencias de opinión Esto no los hace más o menos espirituales, solo los hace humanos.

Todos tenemos agujeros negros en nuestro interior y solo el Espíritu Santo puede iluminarlos.

David era consciente de esta realidad y por eso reconocía que necesitaba la ayuda de Dios.

¿Quién podrá entender sus propios errores? Líbrame de los que me son ocultos.

Salmos 19: 12 RVR60

Si estás en medio de un conflicto sin resolver entre dos personas, sé cauto; actuá con discreción. No juzgues. Te invito a que leas detenidamente el siguiente texto de Proverbios y decidas hacerlo tuyo.

¡Pues el SEÑOR concede sabiduría! De su boca provienen el saber y el entendimiento. Al que es honrado, él le concede el tesoro del sentido común. Él es un escudo para los que caminan con integridad. Él cuida las sendas de los justos y protege a los que le son fieles. Entonces comprenderás lo que es correcto, justo e imparcial y encontrarás el buen camino que debes seguir. Pues la sabiduría entrará en tu corazón, y el conocimiento te llenará de alegría. Las decisiones sabias te protegerán; el entendimiento te mantendrá a salvo.

Proverbios 2: 6-11 (NTV)

 

Mónica Lemos