Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado
Juan 17: 3 LBLA
(Énfasis del autor)
El término que usa Juan no tiene que ver con la duración de la vida, sino más bien con la calidad de la vida.
Cuando conociste a Jesús tu vida se dividió en dos, hay un antes y un después de Cristo.
A Jesús le costó la transformación de tu vida, pero ese costo abrió la posibilidad de una vida plena. No es sólo una vida “larga” o que “no termina por ser eterna”. Es de calidad, una condición superior que se puede empezar a vivir ahora.
Por eso el Salmista en medio de la prueba dice: “Este es el día que hizo el Señor… nos alegraremos y gozaremos en Él”.
“Este es el día” … representa a “todos los días”. Miles de días que vas de vivir de la mano de Dios.
El salmista representa en esta frase una actitud, con la intención y disposición de la voluntad. Describe la posibilidad y la decisión de comenzar cada día el propósito de Dios.
La vida eterna ya es tuya y hoy podés experimentarla en la belleza de Su Presencia. Eso es lo que hace la diferencia.
En 2023 podemos juntos animarnos a experimentar la presencia de Dios en otro nivel. Ir por más en una mayor calidad de lo que Dios quiere en nosotros.
Conocer a Dios es tener la eternidad.
Dios te preparó en Cristo una calidad de vida diferente y es el tiempo…la hora ha llegado.
Es tiempo de cambiar lo que te detiene, de ir por más y mejor, de descubrir los secretos más profundos de Dios… eso significa que ya serás igual.
Estamos en el tiempo perfecto para cambiar y caminar hacia lo mejor… más amor, más perdón, más servicio, más testimonio…
Cuando Dios creó al hombre, lo creó a su imagen; varón y mujer los creó, y les dio su bendición…
Génesis 1: 27 DHH
Es tiempo de volver a descubrir y ser como su imagen, representar a Cristo en cada acto y traer el cielo a la tierra. Es momento de anunciar con tu vida que “el Reino de los Cielos se ha acercado”, y vivir la vida que sí te pertenece…
No es cuestión de acumular días ni horas, se trata de plenitud para verdaderamente poder decir: ¡Esto sí es vida!
Pastores Hugo y Ruth Herrera
