Gracias por los hermanos

Amados hermanos, no podemos más que agradecerle a Dios por ustedes, porque su fe está floreciendo, y el amor de unos por otros, creciendo.

2° Tesalonicenses 1:3 (NTV)

¿Cómo habrá sido la iglesia de Tesalónica? Cuando leemos este texto suponemos que hermosa, seguramente no tendrían problemas, todos los hermanos mostrarían una fe inquebrantable e irían continuamente de victoria en victoria… ¿Te parece? Si creíste esto por un minuto te invito a leer el texto que sigue

Con orgullo les contamos a las demás iglesias de Dios acerca de la constancia y la fidelidad de ustedes en todas las persecuciones y privaciones que están sufriendo.

2° Tesalonicenses 1:4(NTV)

Pablo nos despierta pronto de nuestra idealización. Habla de constancia y fidelidad en persecuciones y privaciones. Cuando lo leo no me parece el ambiente ideal para que la fe de ellos esté floreciendo y el amor mutuo crezca, sin embargo el apóstol lo menciona como motivo de su agradecimiento a Dios.

¡Él agradecía a Papá por esos creyentes! El paso del tiempo o las situaciones no siempre producen buenos resultados por sí solos.

Hay una canción popular que describe en tono melancólico una amistad que el autor tuvo desde niño y que perdió con el paso del tiempo. En una parte dice:

[…]Aún conservo su sonrisa y siento que el destino es como algunas botellas donde duerme el vino, Unas se conservan y otras se avinagran, […]

(Tiernamente amigos, Víctor Heredia)

Obviamente no es el destino, pero me gusta el ejemplo de las botellas de vino porque hay vinos añejos muy caros, con exquisito sabor, otros…se avinagran. Es triste ver cómo las crisis, decepciones u otras circunstancias pueden “avinagrar” nuestras vidas, pero sucede casi todo el tiempo, a los cristianos también.

Por eso necesitamos de la oración de nuestros hermanos, compañeros de llamado y de servicio, no solo para no decaer sino también para que nuestra fe pueda ser floreciente.

Así que seguimos orando por ustedes, pidiéndole a nuestro Dios que los ayude para que vivan una vida digna de su llamado. Que él les dé el poder para llevar a cabo todas las cosas buenas que la fe los mueve a hacer. Entonces el nombre de nuestro Señor Jesús será honrado por la vida que llevan ustedes, y serán honrados junto con él. Todo esto se hace posible por la gracia de nuestro Dios y Señor, Jesucristo

2° Tesalonicenses 1:4 (NTV)

¿Te animás a orar por tus hermanos dando gracias porque su fe florece y su amor mutuo aumenta?

Oremos en fe, todos necesitamos una comunidad de fe así. ¿Por qué no la construimos un poquito cada día? Un día a la vez.

Mónica Lemos