La casa de Mateo

Al continuar su camino, Jesús vio a un hombre llamado Mateo, que estaba sentado donde se cobraban los impuestos, y le dijo: «Sígueme.» Y Mateo se levantó y lo siguió. Estando Jesús en la casa, sentado a la mesa, muchos cobradores de impuestos y pecadores que habían venido se sentaron también a la mesa, con Jesús y sus discípulos. Cuando los fariseos vieron esto, dijeron a los discípulos: «¿Por qué come su Maestro con cobradores de impuestos y con pecadores?»

Mateo 9: 9-11 RVC
(Énfasis del autor)

La comida en casa de Mateo también es mencionada en los Evangelios de Marcos 2:15-16 y Lucas 5:29-30.

Jesús fue invitado a comer en casa de Mateo, un recaudador de impuestos, y compartió la mesa con sus discípulos y otros recaudadores de impuestos. Su forma de relacionarse era distinta, novedosa y de resultados inmediatos. No se detalla cómo fue el contexto entre el momento que vio al recaudador hasta que se sentó a su mesa, pero sin dudas Jesús era un carismático que no paraba de hacer amigos de todo tipo.

Jesús elegía cada día hacer nuevos amigos y estar con ellos. Demostró en muchas ocasiones la importancia de la comunión y la hospitalidad en su ministerio. Es correcto decir que su plan de salvación fue diseñado y ejecutado a través de la amistad. Cercanos y no tanto, pero siempre ofreció una relación amistosa como la forma de mostrar el amor del Padre. Ya en el principio de su ministerio se hace evidente que era un muchacho sociable y amistoso.

Hoy pensemos juntos de qué forma el ser amistosos nos acerca a las personas que no conocen de manera profunda y personal el amor de Dios. Podés tener muchas oportunidades ocasionales de hablar de Jesús, pero el crear una relación y acompañamiento para mostrar a Jesús en primera persona es realmente imitarlo a él.

La no discriminación del Maestro era evidente. Su decisión y capacidad para acercarse a los enfermos y despreciados era tremendamente contundente. Nadie que supo de él podía decir que tenía un trato preferencial hacia ciertas personas. Jesús buscó deliberadamente a muchos y con otras personas se cruzó en su camino, pero con todas, aún los que lo rechazaban, buscó la oportunidad de mostrarse amigo

Otra vez te invito a pensar, ¿qué tan amistoso, amistosa sos con los desconocidos?

¿Con quién fuiste o serás amigable hoy?

 

Ruth O. Herrera