Presten atención, oh cielos, y hablaré; escuche la tierra los dichos de mi boca. Goteará como lluvia mi enseñanza, destilará cual rocío mi palabra, como lloviznas sobre el pasto, como aguaceros sobre la hierba. Porque el nombre del SEÑOR proclamaré. ¡Engrandezcan a nuestro Dios! “Él es la Roca, cuya obra es perfecta, porque todos sus caminos son rectitud. Él es un Dios fiel, en quien no hay iniquidad; es justo y recto.
Deuteronomio 32:1-4 (RVA2015)
(Énfasis del autor)
El fin de semana pasado me detuve unos minutos para ver un interesante video sobre una zona de Córdoba que aunque está afectada por la sequía, como la mayoría de los campos de Argentina, sin embargo mostraba vigorosos maizales que habían crecido y estaban a punto de dar fruto abundante.
El motivo de este asombroso resultado, a pesar de las condiciones climáticas adversas, es la implementación de un sistema de riego por goteo, creado en Israel, que se puede adquirir en nuestro país. Un equipo especializado se encarga de instalarlo y luego la tecnología hace su trabajo…
Los dueños del sembrado estaban muy satisfechos con los resultados que habían logrado. Los beneficios superaban ampliamente la inversión inicial. En un lenguaje que todos podemos entender, explicaban que también este sistema de riego permite almacenar agua de lluvia en los períodos en que los cielos la brindan y utilizarla cuando escasea. Parece muy simple, pero a Israel les llevó años de investigación. Este país es experto en la creación de tecnología de avanzada para la utilización sustentable del agua. Su suelo árido hizo que tuvieran que agudizar el ingenio para poder aprovechar al máximo este recurso esencial para la vida.
¿Por qué te hablo del riego por goteo? ¿Qué tiene que ver con un devocional? El texto de Deuteronomio que menciono al principio nos muestra el registro escrito de un cántico de Moisés. Ya estaba cerca el final de su vida y quería dejar su legado para la generación que entraría a la tierra prometida.
¿Cuál era el tema principal de la canción? Proclamar, enfatizar, destacar, mostrar quién era su Dios. La prioridad de este líder era imprimir en la mente y el espíritu de sus oyentes la solidez, rectitud, fidelidad y justicia del Padre, ya que la paternidad del Creador los distinguía de cualquier otro pueblo vecino.
El nombre del SEÑOR proclamaré. ¡Engrandezcan a nuestro Dios! “Él es la Roca, cuya obra es perfecta, porque todos sus caminos son rectitud. Él es un Dios fiel, en quien no hay iniquidad; es justo y recto.
El hombre que sacó al pueblo de tierra de esclavitud e invirtió cuarenta años de su vida en liderarlos a través del desierto hace un símil entre la tierra árida y los corazones de sus oyentes. Si seguimos leyendo todo el capítulo podemos apreciar que Israel había sido suelo duro para las palabras del Señor. El desierto en el cual dieron vueltas durante tantos años estaba instalado en sus propias vidas.
Una y otra vez el liderazgo tenía que recordarles las obras poderosas de Dios en su favor y aun así, ante el menor contratiempo, desviaban la mirada hacia otros dioses.
Moisés reconoce la necesidad de una enseñanza espiritual por “goteo”, continua, nutritiva. La frase contiene una progresión: goteo, el rocío que produce la humedad, luego llovizna y finalmente aguacero.
En nuestra vida espiritual también hay temporadas en que somos tierra fértil y otras en las que la aridez nos invade. Estas “estaciones interiores” requieren una progresión similar a la que menciona Moisés. Por eso, en el Nuevo Testamento vemos que Jesús adaptó sus enseñanzas de acuerdo a los destinatarios que oían su mensaje. Él supo dosificar sus palabras y aun retenerlas hasta que llegara la temporada propicia.
“Todavía tengo que decirles muchas cosas, pero ahora no las pueden sobrellevar.
San Juan 16:12 (RVA-2015)
Necesitamos la gota permanente, esa que con el tiempo horada la piedra. Es verdad que la palabra del Señor no vuelve vacía, pero se necesita el proceso continuo, el estar dispuestos a exponernos a ella día tras día. No menosprecies la “palabra que gotea” por estar esperando el “aguacero” repentino, esa instrucción específica que suponés solucionará todas tus dificultades en un instante.
Aun en tiempos de sequía espiritual Papá quiere nutrirte gota a gota, paso a paso. ¿Estás dispuesto a intentarlo?
Mónica Lemos
