Legado

Cuando Jesucristo venga como Rey, juzgará a todos, tanto a los que estén vivos como a los que estén muertos. Por eso pongo a Dios y a Jesucristo por testigos de lo que te ordeno.  Tú anuncia el mensaje de Dios en todo momento. Anúncialo, aunque ese momento no parezca ser el mejor. Muéstrale a la gente sus errores, corrígela y anímala; instrúyela con mucha paciencia.  Porque llegará el día en que la gente no querrá escuchar la buena enseñanza. Al contrario, querrá oír enseñanzas diferentes. Por eso buscará maestros que le digan lo que quiere oír.

2° Timoteo 4: 1-3 TLA

(Énfasis del autor)

 

El apóstol Pablo en el momento más duro de su vida, desde la cárcel le escribe su última carta a un joven como repasando su propia historia.

Aquí vemos los dos polos de la vida: Timoteo, un jovencito que estaba súper entregado a Dios y Pablo un hombre maduro que había vivido por y para su fe. En ambos se veía el mismo llamado de Dios y la misma entrega.

 

Pablo sabía que su vida estaba llegando a su fin, y quería transferirle a su discípulo el legado de su ministerio. La continuidad del mensaje ahora dependería de Timoteo y al  escribirle lo animó a ser constante en su trabajo.

Ya anciano el apóstol tenia plena conciencia de que su vida llegaba a su fin y seguramente cada palabra escrita tendría una connotación y peso mayor. Su intención era dejar un legado, una herencia de todo lo que había experimentado en Dios.

Por esta razón es muy probable que los ancianos al hablar dejen aun sin darse cuenta su mejor legado.

 

Si vos recibieras  la noticia de que vas a partir a la presencia de Dios,  ¿Qué harías en esa semana? La conciencia de fin te llevaría a dejar de lado las cosas que te entretienen o detienen ahora y cambiarías tus prioridades. Hasta el hombre de fe dice “aceptar  lo que Dios quiera”, pero cuando uno tiene conciencia del fin de sus días arregla sus asuntos, los planes cambian y se ocupa de las cosas que tienen que ver con lo que uno va a dejar como herencia en todo sentido.

 

También Jesús poco antes de partir, reunido con sus discípulos tuvo palabras tremendas en una larga conversación que tuvo una contundencia absoluta y determinante para quienes le seguimos.

 

“No pueden hacer nada de lo que Yo quiero si no están unidos a mí”

Yo no les dije esto desde un principio porque estaba con ustedes,  pero ahora que regreso para estar con Dios mi Padre, ninguno de ustedes me pregunta a dónde voy.  Sin embargo, se han puesto muy tristes por lo que les dije.  En realidad, a ustedes les conviene que me vaya. Porque si no me voy, el Espíritu que los ayudará y consolará no vendrá; en cambio, si me voy, yo lo enviaré.

»Cuando el Espíritu venga, hará que los de este mundo se den cuenta de que no creer en mí es pecado. También les hará ver que yo no he hecho nada malo, y que soy inocente. Finalmente, el Espíritu mostrará que Dios ya ha juzgado al que gobierna este mundo, y que lo castigará. Yo, por mi parte, regreso a mi Padre, y ustedes ya no me verán.

 

»Tengo mucho que decirles, pero ahora no podrían entenderlo. Cuando venga el Espíritu Santo, él les dirá lo que es la verdad y los guiará, para que siempre vivan en la verdad. Él no hablará por su propia cuenta, sino que les dirá lo que oiga de Dios el Padre, y les enseñará lo que está por suceder.

También les hará saber todo acerca de mí, y así me honrará.  Todo lo que es del Padre, también es mío; por eso dije que el Espíritu les hará saber todo acerca de mí. »Dentro de poco tiempo ustedes ya no me verán. Pero un poco después volverán a verme.»

Juan 16: 4-16 TLA

 

¿Cómo vamos de vivir? Es bueno preguntárselo, yo me lo pregunto. ¿Cuánto tiempo Señor y qué haré? 

Dios te dio un valor que es único y te hizo el mismo llamado que le hizo a  Timoteo que era como un hijo espiritual de Pablo. Un muchacho al que no solo le tenía afecto sino alguien en quien el apóstol veía ese mismo llamado del Señor. Es por eso que le dice: Tú anuncia el mensaje de Dios en todo momento. Anúncialo, aunque ese momento no parezca ser el mejor…

 

¿Cómo responderías?  Vos y yo a veces usamos nuestro razonamiento como excusa para no enfrentar esta demanda, tenemos miedo al rechazo, a la burla, a hacer el ridículo, creemos  que algunas personas simplemente están tan endurecidas que no van a poder cambiar, pero el Señor tiene otros criterios y  nos dejó un mensaje para anunciar a otros, un mensaje simple, sencillo pero poderoso. Ese mensaje cambia vidas, nuestra única tarea es anunciarlo “en todo momento” Y los resultados…le pertenecen a Aquel que nos llamó a ser sus discípulos.

 

Ruth O. Herrera

 

 

  • Oremos para que nuestra vida refleje nuestra relación con Dios y bendiga a quienes nos rodean.
  • Oremos para que cada congregación en cada ciudad de la Argentina sea un altar con el fuego ardiendo constantemente.
  • Clamemos por un avivamiento sobre nuestra amada tierra.