Mensajes oportunos

«…me ungió Jehová, me ha enviado a predicar buenas nuevas… a anunciar el año favorable del Señor»

Isaías  61:1

Un mensaje de Whatshapp puede hacer la diferencia…

 Cada vez más se escuchan voces criticando o denunciando el uso inoportuno de las redes sociales o aplicaciones de comunicaciones. Seguramente escuchaste de personas que por un error o un mensaje inoportuno perdieron relaciones o sufrieron alguna decepción. Pero nadie puede negar que son una gran oportunidad de comunicación y cada vez son más necesarias.

 Recuerdo hace una más de una década atrás que un amigo me dijo feliz: “Logré comprar un celular con una mejor conectividad”. Enseguida le pregunté si se le podían enviar mensajes de texto y me dijo que sí, entonces anoté su número y le dije que le iba a escribir. Más tarde al mandarle el texto, sentí la inspiración del Santo Espíritu dándole una palabra de aliento… y sencillamente se lo escribí. A la noche, al revisar mis mensajes encontré la respuesta de mi amigo. Me sorprendí mucho al leer lo que me decía, porque realmente no tenía conciencia de lo que mi texto provocaría en él. Esa fue una de las oportunidades en las que un mensaje llegó a cambiar el desánimo en fortaleza porque le llegó en el momento oportuno. Todavía me acuerdo de su efusiva respuesta, ese simple mensaje le había dado nueva perspectiva a su día.

 A todos nosotros nos gusta recibir buenas noticias, o mensajes que nos animen, alegren, y nos llenen de bendición. A través del celular, por computadora, con un llamado telefónico o cualquier otro medio de comunicación, hoy es realmente sencillo comunicarnos de manera inmediata, y cuando recibimos noticias buenas nos sentimos realmente bien.  Saber que alguien se tomó, aunque sea un momento para dedicarnos, siempre es muy bueno.

 Pero sin duda más que lo rápido o el medio, lo esencial es compartir una palabra que edifica a quienes lo necesitan.

 El espíritu de Dios está sobre mí, porque Dios me eligió y me envió para dar buenas noticias a los pobres, para consolar a los afligidos, y para anunciarles a los prisioneros que pronto van a quedar en libertad. »Dios también me envió para anunciar: “Éste es el tiempo que Dios eligió para darnos salvación, y para vengarse de nuestros enemigos”.»Dios también me envió para consolar a los tristes, para cambiar su derrota en victoria, y su tristeza en un canto de alabanza.

Isaías 61:1-3 TLA

Este pasaje se dirige a quienes están necesitados de escuchar o leer un buen mensaje, personas que se encuentran en tiempos difíciles, a los abatidos, quebrantados, cautivos y presos de espíritu. Son millares los que se encuentran así y a vos y a mí, que conocemos el gran mensaje de Jesús, este pasaje nos interpela y provoca. 

 Hubo tiempos en los que la distancia, falta de recursos, o hasta el idioma eran razones suficientes para creer que sólo los más capacitados podían compartir el gran mensaje. Pero ya no hay excusas, Papá nos han enviado a dar esas Buenas Nuevas a todos aquellos que las necesiten y nos dio nuevos medios para compartirlo.

 Me imagino a Jesús en este tiempo llegando en simultáneo a millones de personas con su amor sin desperdiciar ninguna oportunidad.

 Invirtiendo solo unos minutos, podemos cambiar el día de otros. Una palabra sencilla es suficiente para quien está en necesidad, aun conociendo a Cristo. Hay tantos medios y tantas herramientas fáciles de usar, que es una pena que nos tardemos en usarlos para consolar, animar y dar un mensaje oportuno a tantas personas necesitadas.

 ¿A través de que medio podrás hoy mandar una palabra de Dios a otra persona?

Que tu tiempo frente a las redes sea realmente para bendecir e invertir salvación.

 Sé mensajero del bien todos los días. ¡Animate, hacelo ya!

Ruth O. Herrera