Después de decir todas esas cosas, Jesús miró al cielo y dijo: «Padre, ha llegado la hora. Glorifica a tu Hijo para que él, a su vez, te dé la gloria a ti. Pues le has dado a tu Hijo autoridad sobre todo ser humano. Él da vida eterna a cada uno de los que tú le has dado. Y la manera de tener vida eterna es conocerte a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien tú enviaste a la tierra.
Juan 17:1-3 NTV
(Énfasis del autor)
El mayor deseo de Jesús fue y es que hombres y mujeres puedan conocer a través de El a Su Papá. Vino como hombre, dejó su Gloria para que lo identifiquemos como uno de los nuestros, débiles y vulnerables pero elegidos y amados.
Por eso dice Jesús: “Esta es la vida eterna, que te conozcan”.
¡Qué bueno saber que el Espíritu Santo nos revela al Padre! Un regalo sumado a otro regalo.
¿Cuál es el secreto de vivir esta vida? … conocer a Dios es vivir esa vida que nos ha preparado para nosotros
Jesús podría haber dicho: Voy a instruirlos en 7 pasos para que alcancen una vida plena y sean felices y exitosos… Pero fue sencillo y claro porque conocía los pretextos, excusas, tergiversaciones que se levantarían en contra de la verdad
A lo largo del tiempo las doctrinas y religiosidad confunden y hasta alejan. por eso es tan contundente el saber que: La vida eterna es que conozcan al Padre y a Jesucristo a quien has enviado”.
La manifestación humana de Dios aquí en la tierra es únicamente Jesús.
Por eso siempre decimos que si nosotros queremos conocer a Dios tenemos que conocer, entender, seguir y obedecer a Jesús.
Él es la imagen del Dios invisible
Colosenses 1: 15
Pero el “conocer a Dios” nos debe transformar a la imagen de Cristo; porque es imposible estar cara a cara con Él y no ser transformados. Conocer al Padre a través de Jesús provoca cambios, transforma, reorganiza, sana y re construye.
¡Sí! Nos regala la vida eterna, pero comienza hoy.
Para Jesús “la hora había llegado”, y hoy la hora llega para vos y para mí.
Esta sencilla frase… “La hora ha llegado”, es muy significativa para nosotros, nos enseña, nos encuadra, nos enfoca de una manera especial. Como cuando uno dice: cuando sea grande voy a hacer tal cosa, tengo este proyecto, voy a lograr… pero no pone una fecha de realización o no se plantea la estrategia, entonces queda todo en un pensamiento, una expresión de deseo o un sueño.
Hay un tiempo en que tenés que plantearte si no ha llegado la hora.
Es más… hoy podés decirle a Papá… “Mi hora llegó”. Depender de su Palabra y arriesgarte a seguir lo que sabés que preparó para vos.
No porque estás más grande y pensás que ha llegado el tiempo final para tu vida, sino porque hay momentos especiales en que tu vida debe girar y ser renovada.
¡Tú hora tiene que llegar!
Decidí que es el tiempo oportuno para hacer cambios radicales o giros más sencillos, pero no estancarte. Renová tu manera de ver tu realidad. Refrescá tu esperanza, hay mucho por delante y el Espíritu Santo alista tus manos y te sostiene.
Todos nos debemos la oportunidad de encontrar una nueva propuesta de parte de Dios para bendecir, acompañar, y vivir en plenitud la vida que Jesús ya pagó con Su vida.
Pastores Hugo y Ruth Herrera
