Otra oportunidad

Pues ustedes han nacido de nuevo, y no de una simiente perecedera, sino de una simiente imperecedera, por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre.

1° Pedro 1:23 RVC

 

Él de su voluntad nos hizo nacer por la palabra de verdad. ¿Qué es esto? ¿Qué significa que Él nos hizo nacer por la palabra de verdad? ¿Cuál es la palabra con mayúscula según la Biblia? ¿Cómo se llama? Jesucristo

 

En el principio era la Palabra, y la Palabra era con Dios, y la Palabra era Dios. Y la Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros, y contemplamos su gloria, como la gloria del unigénito del Padre lleno de gracia y de verdad.

  1. Juan 1:1 y 14 RVA 2015

 

Hemos nacido de nuevo a partir de su relación con nosotros. Jesucristo nos ha venido a buscar, nos ha encontrado en el camino. Estábamos perdidos y Él nos ha encontrado. Entonces nacimos otra vez por medio de la palabra de verdad.

Pastor Hugo Herrera

 

¿Alguna vez quisiste nacer en otra familia o ser otra persona? ¿Te imaginaste cómo serías? La imaginación no tiene límites así que podemos fantasear con diferentes opciones: nacer en otro país; pertenecer a otro nivel socioeconómico; ser hijos únicos o, por el contrario, tener muchos hermanos. La lista no es exhaustiva porque las posibilidades son infinitas.

Esto es lo que hacemos muy a menudo cuando somos niños. Jugamos a ser otros. Cuando pensamos en el futuro, nuestras ambiciones pueden resultar risueñas para un adulto.  De hecho,  una pregunta que a menudo se le hace a un niño es qué le gustaría ser cuando sea grande. Las respuestas pueden abarcar todo tipo de oficios y profesiones: ser bombero, policía, maestra, cocinera, cantante, pintor…

Si alguna vez te lo preguntaron ¿recordás qué respondías? ¿Es lo que sos en la actualidad?

Hay personas que desde su más temprana infancia saben claramente qué es lo que quieren y no se apartan de esa vocación. Una amiga muy querida me contaba que uno de sus hijos tenía cuatro años y lloraba porque quería aprender a tocar el piano. Sus papás no eran músicos, pero lo enviaron a tomar clases y, de adulto, toca muy bien ese instrumento. Además le gustaban mucho los trenes y estudió una carrera que le permite trabajar en ese ámbito.

Biológicamente, tenemos una sola vida y está en cierta manera condicionada por la familia que nos tocó, el ambiente en el que nos criamos y los medios económicos con los que contaban los que nos educaron. Conozco a una adolescente que cuando sus padres la retaban por algo les respondía: “Yo no elegí nacer”. Es verdad.

 

Sin embargo, hay otro nacimiento que podemos elegir. Si reconocemos a Cristo y lo recibimos en nuestra vida la Biblia nos asegura que nacemos de nuevo. No solo es un nacimiento de otra naturaleza sino uno en el que participamos activa y libremente. Al hacerlo, tenemos un nuevo Padre y una nueva familia.

Esta realidad la conocemos de memoria, podemos citar diferentes textos que la afirman, pero no siempre disfrutamos de la amplitud de posibilidades que implica.

Hoy Dios quiere recordarte que tenés una segunda oportunidad. No importa cuál haya sido tu historia ni tu familia de origen. Tu nacimiento espiritual se originó directamente en el cielo, por la voluntad expresa del Todopoderoso y en Él podés superar heridas y carencias del pasado, conocer el diseño que ha sido preparado para vos desde la eternidad y aprender a caminar en él.