Esta es la confianza que tenemos al acercarnos a Dios: que, si pedimos cualquier cosa conforme a su voluntad, él nos oye.
1° Juan 5:14 NVI
Entre los millones de oraciones que se elevan diariamente en todo el mundo, muy probablemente una de las palabras más pronunciadas sea “dame”. Con diferentes grados de fe y de intereses, los seres humanos levantan la vista al cielo pidiéndole a una fuerza superior que los ayude, que los socorra o que simplemente utilice su poder para jugar a favor de sus intenciones, muchas veces mezquinas y egoístas.
Oraciones que alegran al cielo: Meditando nuestro versículo de hoy no tenemos forma de imaginarnos la emoción de nuestro Padre al escuchar una plegaria que ¡definitivamente tiene que ver con su voluntad! Por supuesto que Dios no es sordo y siempre oye, pero con toda certeza, hay oraciones que son recibidas con más alegrías en el cielo. No solo porque asfaltan el camino para planes que está muy deseoso de plasmar en la tierra, también le traen esa satisfacción que siente todo padre cuando se enorgullece al ver a sus hijos con la mirada puesta en la misma dirección que Él.
¿Acaso habrá algo que Él anhele más? Desde el principio no ha buscado otra cosa que llegar al corazón del ser humano, a cada corazón. La Biblia no nos cuenta otra cosa más que la historia de un Dios que ama sin límites a sus criaturas y que hasta hoy sigue posponiendo su regreso para permitir que sean más los que puedan pasar la eternidad con él.
Confianza en que sucederá: Conocemos muy bien el poder que tiene la oración hecha con fe y sinceridad. Contamos con un stock importante de promesas bíblicas y de historias de fe que nos inspiran, pero sobre todo contamos con pruebas irrefutables de experiencias vividas en carne propia, en las que vimos actuar a Dios de una manera contundente e indiscutible. Una vez más vamos a orar, creyendo que todo es posible y veremos ocurrir ese tipo de milagros que tienen efectos eternos.
No pedimos cosa para nosotros. En esta ocasión nos pondremos la camiseta del Reino y, totalmente identificados con su causa, ayudaremos a que se extienda y avance. Alguien dijo una vez que cuando lleguemos al cielo nos daremos cuenta de que todos los que están ahí son el resultado de la oración de alguien. ¿Podemos imaginarnos recorriendo calles de oro y recibiendo abrazos de personas que estarán allí luego de haberse cruzado con nosotros en la vida? Probablemente lleguen a decirnos algo así como: “Estoy acá gracias a la sangre del cordero en la cruz, pero fuiste vos quien me ayudó a verlo”.
Entusiasmo renovado: Algo interesante sucede cuando nos disponemos a hacer un factor de bendición para otros, y es que nuestras propias vidas son transformadas también. Levantarse todas las mañanas con un propósito nos ordena los pasos, nos motiva al corazón y definitivamente mejora nuestra relación con Dios y por ende con los demás. ¿Es posible que nuestra vida cristiana haya ido cayendo lentamente en una meseta en la que nos cuesta encontrar entusiasmo?
Te invitamos a seguir el impulso divino de sumarte a su cruzada más importante, y verás como la llama vuelve a encenderse en tus sentidos espirituales y se renuevan. No hace falta invertir en sacrificios, solo se necesita tener un corazón dispuesto y ojos bien abiertos para ver lo que pasa alrededor nuestro. Ese vecino en el ascensor de tu edificio, ese proveedor que pasa por tu oficina, ese empleado que te atiende siempre en el negocio al que vas con frecuencia o esa persona que coincide con vos en el gimnasio, quizás a partir de ahora tenga alguien que ahora e intercede para que pase de muerte a vida.
En el trono supremo del universo ya se empezó a escuchar en estos días el nombre de personas muy amadas por Jesús, para las que planeó cosas hermosas que comenzarán a suceder. Se nos eriza la piel al pensar que formaremos parte nada más ni nada menos que de planes divinos que cambiarán realidades
¡Oremos con confianza porque seremos escuchados!
Argentina Oramos por Vos
40 días de ayuno, oración y acción 2025
Acción: hoy pongamos en un lugar visible la lista de los 5 nombres por los que empezamos a orar. Así cada día la veremos para que sea un sueño posible.
Oración: Oramos específicamente para que nuestros 5 amigos conozcan de manera personal a Jesús. Confiados en que pedimos algo que Dios desea.
