Yo voy a hacer algo nuevo, y verás que ahora mismo va a aparecer. Voy a abrir un camino en el desierto y ríos en la tierra estéril.
Isaías 43:19 DHH
Isaías fue un profeta que habló al pueblo de Israel en un tiempo de prueba y dificultad. El pueblo de Israel estaba en el exilio, lejos de su tierra, sufriendo por estar bajo el dominio de otros. Su situación parecía sin salida, sin esperanza. Sin embargo, en medio de este contexto oscuro, Dios les prometió algo sorprendente: “una nueva oportunidad, una transformación”. Les habló de un “camino en el desierto” y de “ríos en la soledad”, símbolos de renovación y de la restauración de sus vidas.
Dios no solo es el creador del universo, sino también el renovador constante de nuestras vidas. Él tiene el poder de cambiar y renovar todo lo que está roto, desgastado o sin vida. Promete no solo restaurar lo que existía, sino hacer algo completamente nuevo.
“Abrir caminos en el desierto…”. En la Biblia, el desierto también simboliza los tiempos de necesidad, dolor, debilidad, y es cuando podemos ser renovados: nuevos en Cristo.
Ahora que estamos unidos a Cristo, somos una nueva creación. Dios ya no tiene en cuenta nuestra antigua manera de vivir, sino que nos ha hecho comenzar una vida nueva…
2° Corintios 5:17 TLA
En el Nuevo Testamento, y con un nuevo pacto, Dios cumple Su promesa de renovar al ser humano a través de Jesús. Su vida, muerte y resurrección no solo nos da la esperanza de vida eterna, sino también de una transformación diaria, hoy mismo. Esa transformación en nuestra identidad nos permite vivir con libertad y esperanza, sabiendo que Él nos ve con amor y con propósito.
El último domingo, Dios renovó su promesa a través de la palabra de nuestro pastor:
“Dios quiere hacer algo nuevo, puede ser que sientas resistencia, pero si persistís vas a experimentar la bendición de Dios sobre tu vida. Cuando veas las cosas como pueden ser no vas a dejar que los impedimentos te controlen. No mires solamente lo natural y cómo es la realidad, poné tu mirada en cómo puede renovarse. Cuando reconocés el palo en la rueda, cuando ves el obstáculo que está puesto delante de vos: ese es el momento especial cuando podés experimentar lo que Dios va a hacer… La visión es la habilidad de ver la presencia de Dios, de percibir el poder de Dios, es centrarnos en el plan de Dios, a pesar de los obstáculos”.
Pastor Hugo H. Herrera
10 de noviembre, 2024
Les digo la verdad, el grano de trigo, a menos que sea sembrado en la tierra y muera, queda solo. Sin embargo, su muerte producirá muchos granos nuevos, una abundante cosecha de nuevas vidas. Los que aman su vida en este mundo la perderán. Los que no le dan importancia a su vida en este mundo la conservarán por toda la eternidad. Todo el que quiera servirme debe seguirme, porque mis siervos tienen que estar donde yo estoy. El Padre honrará a todo el que me sirva.
Juan 12: 24-26 NTV
Jesús fue capaz de ofrecerse a sí mismo para que comenzáramos una nueva vida. Para recibir lo nuevo es urgente dejar atrás nuestras viejas formas de pensar y actuar para dar lugar a la nueva vida que Jesús nos ofrece.
¿Estás dispuesta/o a permitir que Dios te transforme y te haga una persona nueva? ¿Podés dejar atrás el pasado y vivir realmente en la renovación que Él ofrece?
Ruth O. Herrera
