Plenitud de vida

Pues somos la obra maestra de Dios. Él nos creó de nuevo en Cristo Jesús, a fin de que hagamos las cosas buenas que preparó para nosotros tiempo atrás.

Efesios 2:10 NTV

“Somos diferentes y eso es maravilloso, tan distintos que a veces es un esfuerzo estar unidos y nos resulta un desafío permanecer juntos, pero es justamente en lo heterogéneo que aparece la riqueza.  No tenemos que pensar de la misma manera, ni actuar igual a nadie, no debemos estar uniformados. Pero sí… todos estamos unidos en el mismo Espíritu según lo dice la Palabra de Dios. El Espíritu Santo es quien da unidad a la iglesia, permite que el lobo y el cordero habiten juntos, y entre el tímido y el carismático no sea uno más que el otro, sino que vayan juntos al propósito que Dios tiene. Papá tiene un propósito, aunque lo escuchás, lo leés una y otra vez, pero volvés a pensar: esto es para Juan, para María, para cualquier otro lector más importante, no para mí…. ¡ESTO ES UN ERROR! Definitivamente tenés que poner punto final a ese pensamiento.

Definir que tu vida comience a alinearse con Dios se trata de una valiente y firme decisión… y cuando esto ocurre te enfocás en la dirección correcta, trazás un tiempo sagrado, un espacio bendito y comienzan a aparecer las cosas que te hacen bien.

Tenés que llenar tu vida, tu tiempo, tus pensamientos y actitudes con la presencia de Dios.

La Biblia nos dice, en la carta a los Romanos, que nos rindamos para conocer la voluntad de Dios, y nos exhorta: “Vayan a este manual, estudien la Palabra”, no dice: “…hagan este curso intensivo de vida cristiana en tres meses”.  Pablo recomienda con vehemencia: “entréguense como un sacrificio vivo, para que ustedes puedan conocer la buena voluntad de Dios agradable y perfecta”.

Este es el momento de trazar un tiempo sagrado en tu vida, en el que las cosas que tengan que aparecer, aparecerán, las que tengan que suceder, sucederán, solo lo tenés que decidir.”

Pastor Hugo H. Herrera

Dios tiene un plan especial y personalizado para vos…

Buscar a Dios, anhelar que su persona llene tu vida es un deseo al que Dios responde. Su voluntad es estar con vos en lo cotidiano y cada detalle de tu vida, y como resultado se comienza a impregnar todo a tu alrededor.

Este es el diseño para tu vida: que seas feliz, que hagas cambios para ser feliz, que descubras y puedas poner en obras esa voluntad divina… que te hará feliz, porque en su perfecto plan está nuestra plenitud.

Así lo resumió el apóstol Pablo

Por eso hermanos, puesto que Dios nos ha mostrado tanta misericordia, les ruego que entreguen todo su ser como sacrificio vivo a Dios. Esa ofrenda que es su vida debe estar dedicada solamente a Dios para poder agradarle. Esta clase de adoración es la que realmente tiene sentido. No vivan según el modelo de este mundo. Mejor dejen que Dios transforme su vida con una nueva manera de pensar. Así podrán entender y aceptar lo que Dios quiere y también lo que es bueno, perfecto y agradable a él.

Romanos 12:1–2 PDT

Establecer una “rutina de comunión”, no quiero decir algo automatizado y sin vivencia, sino incluir en nuestros días algunas prácticas en la búsqueda del Espíritu Santo: buscar la guía del Espíritu Santo, estudiar y aplicar la Palabra de Dios, vivir cada día un tiempo de oración y adoración, amar y servir a los demás como parte activa de nuestras tareas, practicar el perdón y mostrar misericordia.

Entonces disfrutaremos de los beneficios de experimentar paz y tranquilidad. Buenas relaciones. Propósito y significado. Crecimiento espiritual. Victoria sobre la tentación…Plenitud de vida.

 

Ruth O. Herrera