Provisión

 ¡Vayan! y tengan en cuenta que los envío como corderos en medio de lobos.  No lleven dinero ni provisiones ni otro par de sandalias, y no se detengan a saludar a nadie por el camino.» Cuando lleguen a un pueblo donde sean bienvenidos, coman lo que les ofrezcan.  Sanen a los enfermos de ese pueblo y díganles: “El reino de Dios ya está cerca de ustedes”. El que los escuche a ustedes, me escucha a mí; el que los rechace, me rechaza a mí; y el que me rechaza a mí, rechaza al que me envió».

 Lucas 10:3-4; 8-9; 16 (PDT)

“No lleven dinero ni provisiones ni otro par de sandalias […]” ¡Esto parece una locura!  Pero yo interpreto que el Señor quería enseñarles que es Él quien provee los recursos necesarios. Cuando Dios tiene un plan, también tiene todo preparado para que lo podamos llevar a cabo.

Entonces cuando Dios ponga algo en nuestro corazón seamos capaces de obedecerle. Vayamos. Los recursos van a aparecer porque los da el Señor, las situaciones se van a dar. Dios va a gestar esos escenarios que necesitamos para poder avanzar en la tarea que nos da. Va a preparar a las personas, los lugares, los contactos que proveerán todo lo que necesitemos para llevar a cabo su obra.

Pastor Gabriel Nonini

En los tiempos de Jesús la gente se trasladaba de un lugar a otro a pie, o a lo sumo, en burro. Los caminos eran de tierra, pedregosos y los trayectos a veces eran largos, por eso el Maestro menciona que no lleven sandalias de repuesto. Sino no tiene sentido, si vas a caminar unas cuadras no necesitás llevar calzado de más, ni provisiones… resulta extraña la recomendación de que cuando llegaran a un pueblo comieran lo que les ofrecían.

Hoy pensaríamos que esta gente vivía “de arriba”, no del cielo, sino con la connotación de que no se preocupaban por ganar su propio sustento. Pero lo que Jesús les estaba enseñando era que para ser efectivo en la misión de llevar el evangelio … “hay que estar ligero de peso”.

Esto es depender de su fuerza, creer que lo más importante es lo que se da, no lo que se lleva.

En aquella época el caminar largas caminatas y llegar de un pueblo a otro era absolutamente común, enviarlos no era el desafío, el reto era llevar un mensaje nuevo, un nuevo paradigma de vida. Así que hasta en lo mas sencillo debían mostrar que era lo realmente importante.

 Conocemos la historia bíblica y, aunque fue un gran reto para ellos lo hicieron.  

¿Vos saldrías hacia un lugar distante sin llevar nada para comer, ni ropa para cambiarte, ni dinero? Leer la historia es muy diferente a ponerse en las “sandalias” del grupo que salió con lo puesto solo por obediencia, una obediencia que tuvo un fruto asombroso.

Que nada te pese, que nada te detenga o te ate, que el llamado de Cristo a ser su testigo sea más fuerte que el tener las “condiciones perfectas para hacerlo”.

Vos y yo podemos y debemos ser parte de ese legado… “llevar Buenas Noticias por donde andemos”

Mónica Lemos