¡Qué gran noticia!

Que la gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios y la comunión del Espíritu Santo sean con todos ustedes.

2° Corintios 13:14 NTV

Pablo por sobre todas las cosas deseaba que la iglesia de Corinto conociera la comunión del Espíritu Santo, porque él mismo sabía el secreto de que Dios los impulsaría más allá de su vista y más allá de sus creencias a cambiar la historia de la humanidad. 

Dios quiere aumentar tu fe. La clase de fe que viene por el oír la palabra de Dios y se renueva  aún cuando leas textos conocidos por mucho tiempo.

¿Querés una fe diferente, que se renueve? No hay otra manera…Tenés que ir a la intimidad con Dios y pedirle que refresque tu fe.

Como los discípulos que frente a las tremendas enseñanzas que recibieron de Jesús le pidieron: “auméntanos la fe”. Como Eliseo quien le pidió a Elías: “quiero lo que tú tienes y que sea el doble”. Así Eliseo recibió lo que pidió, y experimentó  su fe  hasta el punto en que Dios le reveló los planes de sus enemigos.

Al día siguiente, cuando el sirviente del hombre de Dios se levantó temprano y salió, había tropas, caballos y carros de guerra por todos lados.

—¡Oh señor! ¿Qué vamos a hacer ahora?—gritó el joven a Eliseo.  —¡No tengas miedo!—le dijo Eliseo—. ¡Hay más de nuestro lado que del lado de ellos!

2° Reyes 6: 15-16 NTV

El sirviente vio otra realidad por la oración de Eliseo, como puede sucederte a vos, que veas la realidad con una convicción que no viene de tus fuerzas, sino de la Presencia de Dios.

Llegar a vivir la experiencia de Eliseo lleva tiempo, pero tiempo de intimidad, la clave no es el tiempo cronológico, sino el tiempo de amistad y relación profunda. Cuando pedimos que Papá nos aumente la fe es para que Él sea glorificado en nosotros… para establecer su Reino en nuestra vida. 

Sería maravilloso que puedas ser un instrumento de Dios y de influencia para tus hijos, hermanos, amigos y los que te rodean, que el solo contacto con vos se llenen de fe. Esta es la característica de los hijos de Dios que descubrieron el secreto de la intimidad, donde la fe no sólo nace sino que se desarrolla hasta niveles insospechados.

Y cuando empieces a ver con los ojos de Dios las cosas empezarán a suceder, porque vas a ver donde otros no ven. 

¿Te parece demasiado desproporcionado? ¡NO! Creelo porque podés experimentarlo y esto es una gran noticia. 

Termina tu tiempo devocional esta semana orando: “Señor estoy dispuesto a arriesgarme a vivir realmente la vida que vos querés que yo viva”.

 

Pastores Ruth y Hugo Herrera