Yo soy quien te manda que tengas valor y firmeza. No tengas miedo ni te desanimes porque yo, tu Señor y Dios, estaré contigo dondequiera que vayas.»
Josué 1: 9 DHH
Tenés que entender qué es lo transitorio y qué es lo permanente en tu vida, porque Dios quiere darte lo permanente… la vida eterna.
Dios es permanente, sin días ni horas que terminan, su existencia tiene sentido de plenitud y es de una calidad extraordinaria.
En el inglés el verbo “To be”, “ser y estar”, son exactamente lo mismo, pero en el español, con toda su riqueza lingüística no es así, ser y estar son estados diferentes.
Quizás estás viviendo un momento, que no condice con quien verdaderamente sos, por ejemplo cuando decimos: “…Ahí está el gordo”, en realidad no es así; no está “el gordo”, sino “fulano” … que “está gordo”. “Este es un malhumorado”; …No, éste no es un malhumorado, está de mal humor.
Esta es la diferencia entre lo transitorio y lo permanente, el tema es que cuando lo transitorio logró vivir tanto en nuestra vida, se torna permanente.
Es fácil que nos suceda que nuestros estados de ánimo o la situación puntual que vivimos, si no lo identificamos, provoque que los demás nos identifiquen con esa realidad, más que con quien somos realmente.
Mantenernos en la crisis, el enojo, la frustración… etc. nos modifica y cambia nuestro carácter.
Si tu temperamento es muy tranquilo no necesariamente sos alguien sin iniciativa… pero tenés que encontrar el equilibrio adecuado que te ayude a resolver situaciones en el tiempo correcto.
Todos vamos cambiando con el correr del tiempo, pero hay cosas en nosotros que son permanentes y deben impulsarnos a vivir una vida de calidad.
Muchas veces nos equivocamos en el juicio que hacemos de otros y hasta somos injustos en nuestros dichos, y otras veces nos equivocamos con nosotros mismos al no animarnos a cambiar.
¿Sos capaz de describirte tal cual sos? Y si lo hacés… ¿describís tu esencia o lo que las circunstancias provocan en vos?
Porque tener miedo, no te hace miedoso, que te enojes no siempre describe quien sos, que dudes no significa que sos inseguro…
Somos lo que creemos ser…
Jesús le dijo al Padre: “la hora ha llegado” y enfrento los cambios que eso provocaría en él y en quienes lo rodeaban. En sus horas más críticas, su cuerpo y apariencia se debilitaron…pero su fortaleza y convicción se agigantaron como nunca antes. Con su resurrección abrió para nosotros un nuevo nivel y dimensión de vida.
Saber quién sos es exactamente lo que te habilita para lograr los cambios que necesitás y que Papá quiere provocar en vos.
Modificar tu futuro, depende de que creas que es el tiempo de cambiar.
Empezá con esta meta puntual…: “Ya no seré el mismo”. “Ya no seré igual”
Pastores Hugo y Ruth Herrera
