¡Que el Señor Jesucristo los bendiga!
¡Que Dios les muestre su amor!
¡Que el Espíritu Santo los acompañe siempre!
Pablo por sobre todas las cosas deseaba que la iglesia de Corinto conociera la comunión del Espíritu Santo, porque él mismo sabia el secreto de que Dios los impulsaría más allá de su vista, más allá de sus creencias y que los impulsaría a cambiar la historia de la humanidad. Y el Señor no ha cambiado de parecer con nosotros.
¿Querés tener la fe que Dios quiere que tengas? Esa es la fe que viene por el oír la Palabra de Dios, que se renueva en nosotros, aun con textos conocidos por mucho tiempo.
¿Querés una fe diferente, que se renueve? Tenés que ir a la intimidad con Dios, pedile que refresque tu fe. Como los discípulos que frente a las tremendas enseñanzas que recibieron de Jesús le pidieron: “auméntanos la fe”. Como Eliseo le pidió a Elías: “quiero lo tú tienes y que sea el doble”.
En cuanto cruzaron, dijo Elías a Eliseo: —Dime qué quieres que haga por ti antes que sea yo separado de tu lado.
Eliseo respondió: —Quiero recibir una doble porción de tu espíritu.
2° Reyes 2: 9 DHH
El deseo de Eliseo fue absolutamente cumplido y su ministerio fue de gran trascendencia.
Al día siguiente, por la mañana, el ayudante del varón de Dios salió y se encontró con que el ejército había sitiado la ciudad con su caballería y sus carros de combate. Entonces fue a decirle a Eliseo:
«¡Ay, señor mío! ¿Y ahora qué vamos a hacer?» Y Eliseo le dijo: «No tengas miedo, que son más los que están con nosotros que los que están con ellos.»
Acto seguido, Eliseo oró con estas palabras: «Señor, te ruego que abras los ojos de mi siervo, para que vea.»
El Señor abrió los ojos del criado, y éste miró a su alrededor y vio que en torno a Eliseo el monte estaba lleno de gente de a caballo, y de carros de fuego.
2° Reyes 6: 15-17
El profeta recibió lo que pidió, y experimentó su fe hasta el punto que Dios le reveló los planes de sus enemigos. Como el día en el que estaba durmiendo y su asistente vio cómo los sirios los rodeaban y tuvo miedo y lo despertó asustado para contarle que un gran ejército se acercaba. Entonces lo primero que el varón de Dios respondió fue: “son muchos más los que están con nosotros que en nuestra contra”, pero el siervo no le creyó, y cuando Eliseo se dio cuenta de que no era suficiente su nivel de creencia dijo: “Padre abre los ojos de este siervo para que vea”, e inmediatamente el sirviente descubrió a otro ejército alrededor de ellos y quedó impresionado. Así este hombre vio otra realidad, como puede sucederte a vos, que veas con una convicción que no viene de tus fuerzas, sino de la presencia de Dios.
Sería maravilloso que puedas ser un instrumento de Dios y de influencia para tus hijos, hermanos, amigos y los que te rodean, que al solo contacto con vos se llenen de fe y de la presencia de Dios. Esta es la característica de los hijos de Dios que descubrieron el secreto de la intimidad, donde la fe no solo nace, sino que se desarrolla hasta niveles insospechados.
Cuando empieces a ver con los ojos de Dios, las cosas empezarán a suceder porque verás donde otros no ven.
¿Te parece demasiado desproporcionado?
La gran noticia es que Dios te está hablando…
Decilo en voz alta: “ESTA NOTICIA ES PARA MI”
Pastor Hugo Herrera
Llegar a vivir la experiencia de Eliseo lleva tiempo, pero tiempo de intimidad. La clave no es el tiempo cronológico, sino el tiempo de amistad y relación profunda. Cuando pedimos que Papá nos aumente la fe es para que Él sea glorificado en nosotros. Es tiempo de establecer su Reino en nuestra vida.
Terminá esta semana devocional orando: “Señor estoy dispuesto a arriesgarme a vivir la vida que vos querés que yo viva… Solo quiero estar donde vos estás”
