Recorridos exitosos

Cuando el Señor cambió la suerte de Sión, nos pareció que estábamos soñando.  Entonces nuestra boca y nuestros labios se llenaron de risas y gritos de alegría; entonces los paganos decían: « ¡El Señor ha hecho grandes cosas por ellos!» Sí, el Señor había hecho grandes cosas por nosotros, y estábamos alegres.

Salmo126 1-3 DHH

 

Nos pasa con muchos de los hechos bíblicos como con diferentes historias, ya sea verídicas e incluso con cuentos fantásticos; que al conocer el desarrollo y sobre todo el final nos perdemos el valor del recorrido.

Leemos y escuchamos esos relatos sin que se nos haga un nudo en la panza, sin que cambie el ritmo de la respiración.

 

El sinuoso camino de los protagonistas hasta “la tierra prometida” resulta para nosotros simplemente la acumulación de pasos que se dan, sin mayores sobresaltos. Nos son tan conocidos y cotidianos que no comprendemos la verdadera experiencia de ese pueblo.

Sabemos que eran inconstantes en la fe…los juzgamos por eso, pero no podemos evaluar realmente lo que vivieron en semejante éxodo.

 

Sostener la fe, permanecer con alegría, no negociar las convicciones, seguir creyendo esperanza contra esperanza: de eso se trató muchas veces.

 

¡Señor, haz que cambie de nuevo nuestra suerte, como cambia el desierto con las lluvias! Los que siembran con lágrimas, cosecharán con gritos de alegría. Aunque lloren mientras llevan el saco de semilla, volverán cantando de alegría, con manojos de trigo entre los brazos.

Salmo126: 4-6 DHH

 

En la lectura de este Salmo podemos vislumbrarlo, las palabras del autor nos aproximan a su corazón. Una voluntad que se mantiene constante, una decisión firme de seguir poniendo los ojos en el invisible, cuando aún las lluvias no las puede ver en el horizonte.

 

Esta semana vamos a ir caminando junto a algunos de nuestros héroes, intentando leer sus historias como la primera vez. Encontrar sus momentos difíciles para que sus vidas nos sirvan de inspiración.

Que podamos para nuestro viaje personal descubrir que el omnipotente está de nuestro lado y más que eso: con sus brazos abiertos para sostenernos. Como muchas veces nuestro Pastor nos dice en las predicaciones: “no se trata de hacer afirmaciones que nos convenzan de otra realidad”, se trata de saber que tenemos de nuestro lado a quien ya ganó la batalla y está dispuesto a acompañarnos.

 

¡Pero gracias a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo! Por lo tanto, mis queridos hermanos, sigan firmes y constantes, trabajando siempre más y más en la obra del Señor; porque ustedes saben que no es en vano el trabajo que hacen en unión con el Señor.

1°Corintios 15:56-58

 

En los días críticos, las épocas difíciles, las temporadas de decisiones que no queremos enfrentar nuestro servicio a otros se puede desdibujar, pero el apóstol Pablo es un claro ejemplo de perseverancia… no sintiéndose un mártir, sino en una renovada amistad y dependencia de Papá.

 

Cuando creas que no tenés suficiente es el mejor momento de dar.

 

Carolina Parisi