Y sobre todo, ámense profundamente, porque el amor es capaz de perdonar muchas ofensas. Reciban a todos en su casa sin quejarse. Cada uno de ustedes recibió un don espiritual que debe ser utilizado para servir a los demás. Así serán buenos administradores del generoso amor que Dios les ha dado en tantas formas. El que hable, que hable de acuerdo con las palabras de Dios; el que sirve, que sirva con el poder que Dios da. Que todo lo que hagan sea para alabar a Dios por medio de Jesucristo, a quien pertenecen el poder y la gloria para siempre. Así sea.
1° Pedro 4:8-11 PDT
Juntos necesitamos cultivar relaciones saludables. El amor que describe Pedro no surge automáticamente, se cultiva, cuida y perfecciona, como una planta que necesita agua y cuidado. Aunque lo sabemos, necesitamos volver una y otra vez a poner atención en nuestra manera de escuchar con atención, de mirar a los ojos mostrando nuestro interés, dedicar tiempo a la charla.
Jesús profetizó el resultado de amarnos y de cultivar la unidad:
Pero no ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos, para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste.
Juan 17: 20-21
(Énfasis del autor)
En esto conocerán todos que son mis discípulos, si se aman los unos a los otros.
Juan 13:35
(Énfasis del autor)
La unidad y la amistad entre los creyentes no son solo un beneficio interno para la iglesia. También son un testimonio para el mundo. En una sociedad marcada por divisiones y conflictos, la iglesia viviendo en amor es una señal del Reino de Dios. Las personas conocen el amor de Dios al ver que nuestros vínculos de amor son sólidos.
El amor en la iglesia tiene un poder evangelizador. La iglesia no fue diseñada solo como un lugar de reunión. Fue pensada como una familia espiritual, un lugar de testimonio y manifestación de amor. Así nació, liderada por los discípulos y cimentada en el amor de compartir cada día. La iglesia de los primeros años se destacó por la hospitalidad, generosidad y deseo de estar juntos.
Buscá intencionalmente la oportunidad de mostrar el amor que Jesús engendró en vos. Practicalo. Provocá tiempo de calidad para compartir con las personas de tu red, en el desayuno de cada domingo, en la tarea que realizás… desarrollá y provocá relaciones saludables.
Ruth O. Herrera
